El tiempo avanza igual para todos, o debería. Pero en un país donde la seguridad y las oportunidades no se distribuyen equitativamente, 40 minutos pueden ser solo un trayecto más o el inicio de un suceso irreversible.
Según el Portal Estadístico del Programa Nacional Aurora del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), en el Perú se registra una violación sexual aproximadamente cada 40 minutos, y el 2025 es el año con mayor número de denuncias reportadas. Es decir, mientras el reloj continúa su curso entre rutinas cotidianas, una cifra más se suma a estadísticas que rara vez ocupan algo más que un titular fugaz.
Por ello, detrás de cada número también hay decisiones que importan. El reloj sigue avanzando con una precisión implacable, pero las decisiones políticas parecen correr en sentido contrario. El pasado diciembre, se aprobó la Ley 32535, que elimina el enfoque de género de las políticas públicas y ordena reemplazar la educación sexual integral. Este cambio dificulta identificar desigualdades estructurales y debilita herramientas claves para la prevención de la violencia contra niñas y adolescentes.
Por si fuera poco, las cifras también revelan algo aún más indignante: la violencia sexual en el Perú empieza demasiado pronto. Según los centros de emergencia mujer del MIMP, entre enero y junio del 2025 se atendió a 6.288 víctimas de violencia sexual, de las cuales el 94,2% fueron mujeres. El grupo etario más afectado fueron niñas y adolescentes de 0 a 17 años, con 3.857 casos, lo que representa el 61,6% del total de víctimas mujeres en ese período. Cuando la violencia atraviesa etapas tempranas, el tiempo deja de ser oportunidad y se convierte en riesgo para miles de niñas y adolescentes.
Detrás de esa desagradable regularidad no hay solo estadísticas, hay vidas interrumpidas. Cada 40 minutos no debería marcar una nueva denuncia, sino una nueva decisión para prevenirla. Porque el reloj avanza igual para todos, pero las decisiones políticas, institucionales y sociales son las que determinan si el siguiente intervalo traerá cambios reales o solo otra cifra que aprenderemos a olvidar.
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