Por Manuel Gomez

Por lo general, la sucesión testamentaria se da cuando la persona fallecida deja por escrito su voluntad mediante un testamento dirigido exclusivamente a sus herederos; en cambio, la sucesión intestada ocurre cuando no existe dicho documento y es la ley la que establece cómo se distribuirán estos bienes. Es así que, durante el proceso suele haber conflictos y dudas entre los beneficiarios. Entre las situaciones más comunes en el país ocurre cuando un hijo no es considerado dentro de la herencia dejada por sus padres. En la siguiente nota te contamos todo lo que debes saber al respecto.