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El secreto del amor: usuarios de Pensión 65 nos cuentan sus ‘tips’ para alcanzar el amor eterno
Conocimos el lado más romántico de usuarios de Pensión 65, quienes nos confiaron sus historias de amor y cómo logran seguir mirando a sus parejas con los ojitos de la primera vez.
No recuerdan exactamente cuántos años llevan juntos, pero calculan unas cuatro décadas. Entre horas de servicio, mesas y platillos, Juan Pachas (69) y Esther Yactayo (71), usuarios de Pensión 65, programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, se conocieron trabajando en un restaurante; él como mozo y ella como camarera. Se enamoraron y nunca más se pudieron separar. Son amigos, cómplices. Sostienen que nunca han tenido una pelea. Suena increíble, pero ambos nos explican que no es necesario hacerlo cuando la paciencia y el amor está por sobre todas las cosas: “Para nosotros, pelear está descartado porque no sacamos nada —dice él—. Tenemos que hablar para solucionar el problema. Nos sentamos en la mesa, tomamos una gaseosa o compartimos un lonche y conversamos”.
No recuerdan exactamente cuántos años llevan juntos, pero calculan unas cuatro décadas. Entre horas de servicio, mesas y platillos, Juan Pachas (69) y Esther Yactayo (71), usuarios de Pensión 65, programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, se conocieron trabajando en un restaurante; él como mozo y ella como camarera. Se enamoraron y nunca más se pudieron separar. Son amigos, cómplices. Sostienen que nunca han tenido una pelea. Suena increíble, pero ambos nos explican que no es necesario hacerlo cuando la paciencia y el amor está por sobre todas las cosas: “Para nosotros, pelear está descartado porque no sacamos nada —dice él—. Tenemos que hablar para solucionar el problema. Nos sentamos en la mesa, tomamos una gaseosa o compartimos un lonche y conversamos”.
En la casa de Breña, donde viven, el lenguaje del amor va más allá de cualquier “te quiero” o “te amo”: se narra con gestos, como cuando ella se levanta a las cinco de la madrugada para darle la medicina a su esposo por el dolor de pierna, o cuando él nota un antojo y se lo compra para hacerla feliz. Rodeados de paredes amarillas, una mesa y algunas sillas, la pareja siempre está activa. Son emprendedores.
Juntos se apoyan en el negocio de jabones artesanales. Para contactarlos, escribe o llama al 990 530 346.
/ giancarlo shibayama
Por estos días, don Juan tuvo una nueva idea de negocio que le está funcionando bastante bien. “Es bien creativo, prácticamente es el que tiene la idea de los jabones y los diseños. Yo soy directa, perfeccionista, me encargo del control de calidad de los jabones, veo los detalles”, señala doña Esther. Ella es quien aterriza a su esposo en cada idea con la dosis necesaria de realidad. Él la escucha y corrige sus errores. Se respetan, son un equipo desde el primer día en que se conocieron. Juan es mil oficios, un hombre talentoso con las herramientas, que siempre tiene clientes que lo llaman para reparar algún problema del hogar. Esther cocina muy bien y tiene clientes que la buscan por sus platillos. Con la pensión pueden continuar invirtiendo en el negocio de los jabones artesanales con esencias naturales, es una ayuda fija en los gastos diarios. Ahora viven solos. Sus hijos crecieron y tienen sus propias familias, pero ellos se sienten muy bien con esa complicidad que destilan en cada mirada.
Juntos ante todo
Para Jorge Champa (67) y Matilde Sales (50), el amor llegó hace más de treinta años. Ella era mucho menor que él y, a pesar de lo que pensara la familia, la pareja continuó su relación. Champa es artesano y músico. Su especialidad es el saxofón. Actualmente, es usuario de Pensión 65 y tiene un emprendimiento de servilleteros, cofres, portavasos, espejos y piezas decorativas, cada una con la técnica de pintura de paisajes en miniatura sobre vidrio.
Jorge Champa Cano y Matilde Sales Estrada pasean en el Parque del Amor, en Miraflores.
/ giancarlo shibayama
Conoció a su esposa en Comas, cuando ella era costurera. Ambos son de Áncash y esas raíces se volvieron a enlazar cuando se enamoraron. Producto de aquel amor tienen dos hijos, la mayor padece una discapacidad severa, por lo que ambos deben trabajar intensamente para cubrir sus gastos. “Se mete en trabajo de hombres”, expresa Jorge, admirado por el talento y la fuerza de su esposa al realizar obras de construcción. Para ambos, trabajo es trabajo y no distingue género. “Puede mezclar cemento, le gusta. Cuando está fuera, yo me quedo solo trabajando en mi taller”.
Para adquirir sus trabajos en vidrio, contacta al artesano al 945 873 017.
/ Archivo
Para ambos, el secreto de tantos años juntos es, además de mantener vivo el amor y apoyarse mutuamente, confiar plenamente el uno en el otro. Jorge le confía su sueldo, ella se encarga de la administración de la economía del hogar. Como músico, suele viajar a distintas regiones del país, pero siempre procura estar pendiente de su familia y del amor de su vida. “Es importante también tener una sorpresita, algo bonito. A ella le encanta el helado, por eso siempre le compro uno, y se siente contenta”. Aunque se trate de un gesto sencillo —como mantener feliz al estómago y, en consecuencia, el corazón caliente—, esos son los detalles que nunca se olvidan y que mantienen vivo el amor. //
Además…
Emprendedores en crecimiento
-Como Jorge, Esther y Juan, el programa Pensión 65 impulsa más de 54 mil emprendimientos de adultos mayores. El director ejecutivo de Pensión 65, Fernando Parra, indicó que las regiones con más emprendedores del programa son Cusco (10.934), Puno (4.403), Ayacucho (4.308), Huancavelica (3.863), Áncash (3.650), Apurímac (3.193), Junín (3.103) y La Libertad (2.697).
-824.351 usuarios reciben una subvención bimestral de S/350. También tienen acompañamiento en salud y para impulsar sus emprendimientos.