“Falta cultura para compartir información”
“Falta cultura para compartir información”
Redacción EC

SANDRO MEDINA TOVAR

Cada vez se hace lejana aquella imagen del científico solitario y encerrado en su laboratorio hasta encontrar respuestas o quizás descifrar fórmulas complicadas. Hoy el escenario mundial es distinto, las tecnologías o plataformas de información y comunicación digital han cambiado esta forma de generar y hasta compartir conocimiento.

Así lo entienden en el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec) que en estos momentos se encuentra trazando políticas y, sobre todo, laborando para generar toda una cultura para compartir información, aseguró el director de la Dirección de Evaluación y Gestión del Conocimiento de la mencionada institución, doctor Walter Curioso Vílchez.

¿Qué hace falta para tener un repositorio digital nacional fortalecido?

La ley del Repositorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación de Acceso Abierto, a cargo del Concytec, está contemplada para las entidades del sector público sean o no miembros del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Sinacyt) así como las entidades privadas o personas naturales cuya producción intelectual haya sido financiada total o parcialmente con  fondos del Estado. La idea es que todo el patrimonio intelectual y producción de ciencia, tecnología e innovación esté en un repositorio.

¿Cuál ha sido la respuesta?

De momento hemos sumado los esfuerzos que han venido realizando, por ejemplo, la  Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) así como el del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) y el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), entre otros. ¿Qué beneficios han obtenido? Su producción tiene mayor visibilidad porque ahora forman parte también de un repositorio regional llamado La Referencia.

¿Qué pasa con las demás instituciones?

El  Perú ha sido un ejemplo en la región en tener una ley sobre repositorio digital. Eso hay que destacarlo, pero hace falta una mayor promoción de una cultura para compartir información y también datos. Hay que cambiar ese chip en la gente. Es uno de los objetivos que tenemos trazado, más allá de las capacitaciones que se hagan en todo país.

¿Tanto cuesta entender la importancia de compartir información?

Es un problema que tiene varios factores. Uno de ellos es la falta de producción de publicaciones. Es deficiente lo que se hace. Somos una sociedad eminentemente oral. En la UPCH hicimos un estudio entre los 2000 y 2003 en el que de 482 tesis, encontramos que el 18% terminaba en revistas indexadas. En Finlandia el porcentaje es de 24%. Y atención, estamos hablando de una universidad peruana con la mayor tasa de producción científica. Ya se pueden imaginar cómo estarán las demás casas de estudios.

¿Qué otros factores mencionaría?

Los profesores e investigadores deben conocer los estándares que existen para que su producción científica sea consumida regional y mundialmente. Justamente, estamos inmersos en ese tema con una serie de talleres de capacitación que se están realizando en todo el país.

¿Qué material uno podrá encontrar en el repositorio digital peruano?

El repositorio peruano ya sigue los estándares internacionales. En ese sentido, no solo tendrá información digital resultado de la producción en ciencia, tecnología e innovación (libros, publicaciones, tesis, artículos de revistas especializadas) sino además  programas informáticos, datos procesados y estadísticas de monitoreo. Dejaremos de ser una simple, por llamarlo así, biblioteca digital más.

¿Qué razones tuvieron para dar ese paso a los datos abiertos?

Al poder contar con los datos abiertos (open data) lo que estamos fomentando es la reutilización de esos insumos para que los  investigadores peruanos y extranjeros puedan generar nuevos conocimientos, respetando claro está los derechos de autoría. Al final habrá mayor producción de nuevas publicaciones. Esto es algo importante en la llamada era de gestión del conocimiento. En nuestro país ya existe este tipo de iniciativas, tales como el de la Municipalidad de Lima y el Ministerio de Salud.

¿Están en proceso de implementarlo o ya comenzaron a desarrollarlo?

Hemos comenzado a trabajarlo a partir del primer directorio de investigadores del país, obviamente protegiendo los datos personales. Este directorio será georeferenciado para así saber cuántos investigadores existen en las regiones y así evitar también la duplicidad en los trabajos de investigación. Todo será en tiempo real y será descargable. A fines de este mes lanzamos lo que hemos denominado el GeoConcyetc.