(Foto: AFP Integra)
(Foto: AFP Integra)
Carlos Hurtado de Mendoza

El último sábado fue un día ‘distinto’ para el (SPP) en el Perú.

Un día, hasta cierto punto, extraordinario (al menos frente lo que venía ocurriendo en esta actividad). Una fecha ‘recordable’ con una carga inicial positiva, dado que marca el debut de la nueva fórmula de cobro de comisión mixta por parte de a sus aportantes; la receta con la que ganó la cuarta licitación de afiliados organizada por la , y que le permitirá incorporar –de manera exclusiva– a los 800 mil futuros aportantes que ingresen al SPP hasta el 31 de mayo del 2021.


Todo gracias a la estrategia de eliminar el cobro de comisión por sueldo a sus clientes, limitándose solo a cobrarles el 0,82% de comisión sobre sus fondos acumulados,algo que ningún jugador del mercado había ofrecido antes.

Gracias a este ‘golpe’, Integra pasará a liderar el SPP en mayo del 2021, con cerca de tres millones de afiliados (hoy supera los dos millones y alcanza el 28% de participación, detrás de Prima AFP, que tiene 2,2 millones de clientes y el 32% de ‘market share’). 

Pero la repercusión de la jugada va más allá: Se espera que –más temprano que tarde– las otras tres competidoras del sistema sigan sus pasos, adelantando la eliminación de la comisión por sueldo en el mercado, algo inicialmente previsto por la SBS para el 2023. Todo lo que se llama un ‘efecto rebote’.

Esta historia, sin embargo, comenzó ya hace algún tiempo, en el 2012, con la primera licitación de afiliados implementada por la SBS, como ha destacado la Asociación de AFP (AAFP). Si usted repasa cómo se han reducido las comisiones con cada concurso por nuevos aportantes, notará que la competencia ha sido fundamental.

Con cuatro licitaciones (cada dos años) las comisiones por sueldo pasaron de 0,47% a nada, y las comisiones sobre el fondo, de 1,25% a 0,82%, según estadística del regulador.

Por eso, la tarea de promover más competencia en el SPP –como parte de una reforma más integral– es clave para Enrique Castellanos, profesor de Economía de la Universidad del Pacífico (UP). Los desafíos y eficiencias que genera la competencia, acota, deben trascender los pilares sobre los que descansarán las mejoras del sistema.

LOS NUEVOS ACTORES

Pero, ¿cuáles son esos pilares? Según el gerente general de Prima, Renzo Ricci, son cuatro las columnas llamadas a sustentar los cambios: [1] Optimizar la capitalización individual de las AFP, [2] Beneficios tributarios para fomentar los aportes, [3] Ahorro con subvención del Estado, a manera de incentivo, y [4] Garantizar una pensión mínima que resguarde a los peruanos que sufren pobreza extrema.

Bajo esa estructura, y en línea con lo que venía postulando, Castellanos sugiere que se habilite el ingreso de nuevos jugadores al SPP: Bancos, empresas de seguros y AFP del extranjero, entre otras firmas que cumplan con los estándares de categoría, ‘rating’, gestión de activos (por más de US$20 mil millones) y tiempo de operación (20 años de trabajo, como mínimo).

“La idea es empujarlas hacia la competencia en lugar de promover que se subsidie su negocio”, aclara, y hace énfasis en un dato relevante de la SBS: En los primeros cuatro meses del 2019 las AFP obtuvieron retornos de 20% sobre sus patrimonios (en promedio), lo que les da espacio para reducir mucho más sus comisiones.

Farid Matuk va más allá. El ex jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), propone abrir el SPP a todas las empresas del sistema financiero que manejan cuentas de CTS, pues ya tienen una plataforma de administración de fondos. Con el debido mecanismo de supervisión, las cajas municipales, por ejemplo, estarían en ese grupo.

ENTRA EL BANCO DE LA NACIÓN

¿Cuál es el panorama actual? Hacia marzo de este año se contaron 7,15 millones de afiliados al SPP, con un fondo total administrado de S/164 mil millones.

Aunque el número de aportantes aumentó más de 6% respecto del 2018, lo cierto es que la cobertura es aún baja: Solo aporta el 27% de la Población Económicamente Activa (PEA). Es vital ampliar la base, y por eso ejecutivos como Renzo Ricci, de Prima, han planteado alternativas como los beneficios tributarios y la subvención estatal para incentivar el ahorro.

Al respecto, Farid Matuk sugiere un incremento de cinco puntos al IGV, pero para que ese ‘extra’ sea dirigido a las ‘cuentas individuales’ de los informales, cada vez que estos soliciten boleta al comprar en establecimientos legales.

“Esas ‘cuentas individuales’ podrían estar en el Banco de la Nación (BN), que entraría como un jugador activo en el sistema pensionario”, añade. Sin embargo, dicha propuesta debe ser complementada con una mejora en la recaudación fiscal, con un cálculo de cuánto podría lograrse por esta fuente y con la definición de si este aporte sería adicional u opcional para quienes ya la hagan a una cuenta previsional, según la Unidad de Análisis Económico de El Comercio.

En este punto, el gerente general de AFP Habitat, Mariano Álvarez, demanda no perder de vista el pilar solidario a favor de quienes no puedan aportar. Así, una pensión mínima de S/125 (‘universalizando’ el programa Pensión 65, como señala Matuk), o de S/500 (como recomienda Ricci), son opciones que deberá evaluar la Comisión Multisectorial formada por el Congreso de la República para reformar el sistema pensionario.

“Todas las propuestas son atendibles”, finaliza Aldo Ferrini, gerente general de Integra. “Solo no olvidemos que la rentabilidad de nuestros fondos ha llegado a dos dígitos en estos 25 años del SPP, como en el caso del Fondo 2, que superó el 11%”.

Una señal, aclara, de sostenibilidad.