¿Cuánto cayeron las acciones de Graña y Montero? - 1
¿Cuánto cayeron las acciones de Graña y Montero? - 1
Por Elida Vega

Bastó que se revelara que Jorge Barata, otrora hombre fuerte de Odebrecht, aseguró ante la fiscalía que Graña y Montero (GyM) –al igual que sus otros socios en el Perú– sí conocía de las coimas que pagaban para hacerse de las licitaciones en nuestro país, para que el último viernes sus acciones vuelvan a desplomarse de manera estrepitosa, tanto en Lima (–33,33%) como en Nueva York (–34,28%). 

Aunque la empresa ha vuelto a negar su participación o conocimiento del pago de sobornos, la acusación del ejecutivo brasileño sale a la luz apenas unos días antes de que se realice una junta extraordinaria de accionistas, programada para mañana martes, a raíz de la terminación del contrato del consorcio Gasoducto Sur Peruano (formado por Graña y Montero, Odebrecht y Enagás). 

En la junta, AFP Integra, en su calidad de accionista, exigirá que GyM demuestre que no avaló las malas prácticas de su ex socio. En principio, Aldo Ferrini, gerente general de la AFP, ha confirmado a Día1 que a pesar de que no hay ningún tipo de evidencia que compruebe lo dicho por Barata, sí insistirá para que la compañía y sus ejecutivos respondan a las acusaciones. “Tenemos la obligación y el derecho de exigir aclaraciones”, afirma. También hará hincapié en conocer las acciones que tomará GyM para recuperar la confianza perdida de los inversionistas.
“[Son] temas reputacionales muy serios y difíciles de dar vuelta”,

¿MOVIDAS?
Frente a este daño, Marco Contreras, analista de inversiones de Kallpa SAB, refiere que aunque el golpe en el precio de sus acciones ha sido evidente, todavía hay espacio para que la tendencia a la baja continúe, lo que podría generar más ruido alrededor de GyM. 

Aun así, para el experto, resulta difícil predecir si después de mañana alguno de sus accionistas tomará la decisión de dar un paso al costado, porque dependerá de los riesgos que están dispuestos a tomar. “Por lo general, son inversionistas de muy largo plazo y su decisión de continuar como socios dependerá de la evaluación que ellos mismos hagan de la empresa. La reconfiguración del accionariado va a depender de cómo cambian las perspectivas de los accionistas tras la junta de mañana”, añade.

Sobre la posibilidad de que se incluyan nuevos activos a su plan de desinversión (US$300 millones) para enfrentar los últimos golpes en sus acciones, Contreras descarta que eso pueda suceder, porque dicho plan contemplaba cumplir las obligaciones que la empresa había asumido con el gasoducto. “Lo único seguro es que la mayor parte serán activos inmobiliarios”, concluye.