(Foto: Difusión)
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Miriam Romainville Izaguirre

La nueva edición del Desafío Kunan, concurso que busca consolidar el ecosistema de los sociales, reconoció con su máximo galardón a Sinba, que bajo el lema "nada se bota, todo se aprovecha" busca transformar la gastronomía peruana.

Frente a alrededor de 600 espectadores, Pipo Reiser, cofundador de Sinba, recibió de manos del ministro de Cultura, Salvador del Solar, el Gran premio Kunan, que consistió en S/40 mil, 10 meses de asesoría en innovación estratégica y 20 horas de asesoría legal para el desarrollo de su empresa.

"El Premio Kunan es como el Oscar del emprendimiento social. Así lo sentimos. Para nosotros es muy gratificante ser reconocidos por nuestro trabajo, nos motiva a seguir trabajando para lograr impactar a más personas", manifestó Andrea Rivera, cofundadora de Sinba.

De esta forma la aceleradora Kunan reconocía al emprendimiento que convierte los residuos orgánicos, como cáscara de frutas y verduras, en alimentos para animales: los cerdos. "Es importante que el alimento que le des al animal sea balanceado, mas aún si sabes que este animal esta produciendo carne para la producción", sostiene Rivera.

UN LARGO CAMINO
Hacia finales del 2015 Andrea Rivera, junto a Bitia Chavez y Philiph Reiser, concibieron la idea de dar utilidad a los desperdicios que veían a diario en los restaurantes. Esa idea fue madurando con el tiempo y en el 2016 decidieron presentarse a Start Up Perú, donde fueron ganadores de la cuarta generación. 

"El modelo de negocio que hoy estamos trabajando se fue amoldando el año pasado, en marzo, justo antes de postular a Start Up Perú", dice, tras indicar que trabajan de la mano con restaurantes y recicladores urbanos. Pero, ¿cómo funciona este emprendimiento?

El ciclo de Sinba consta de cuatro fases:
1) Gastronomía Sin Basura: Asesoran a restaurantes para que implementen mejores prácticas en la gestión de residuos orgánicos. Tras este trabajo les otorgan un certificado de buenas practicas. 
2) Alianza con Recicladores: En esta fase se recolecta, transporta y entrega los residuos orgánicos para que sean posteriormente procesados y reciclados.
3) Biofábrica: Sinba transforma los residuos orgánicos en alimento animal mediante un proceso biotecnológico que esteriliza el producto.
4) Granjas certificadas: Comercializan el alimento a porcicultores urbanos, además los asesoran para alcanzar una certificación de calidad.

(Foto: Sinba)
(Foto: Sinba)

Rivera explica que la motivación del equipo se encuentra en aquellas personas que encontraron en la crianza de cerdos una oportunidad de trabajo. "Dejarían de escarbar en la basura y estar en riesgo de adquirir una enfermedad, ya no quemarían plástico para preparar la comida que le dan a los cerdos, no estarían rodeados de montículos de basura", expresa.

(Foto: Sinba)
(Foto: Sinba)

Bitia Chávez, cofundadora del emprendimiento, agrega que Sinba aún se encuentra en fase de prueba ya que desean perfeccionar más el producto. "Muchos criadores de la zona están interesados y solo esperan que el alimento este listo", dice, tras indicar que existe un alto potencial en la reutilización de desperdicios orgánicos. 

EL DATO
En un restaurante se genera entre 40 y 400 kg de residuos diarios, la mayoría corresponde al desperdicio de alimentos.

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