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Maternidades en cuestión
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“Maybe Baby” le suma al circuito teatral limeño un nuevo enfoque para reflexionar sobre qué es y cómo se ejerce la maternidad. En los últimos años, las complejidades de ser madre se han mostrado desde el filtro de Instagram (“Madres, el musical” de Sue Fabisch), la comedia con sabor local (“Tu madre, la Concho” de Angelo Condemarín) y desde la aflicción (“La madre” de Florian Zeller), observando sobretodo el pasado y el presente de la gestación, con mujeres que han llevado a sus hijos en el vientre. La creación de Cinthia Delgado Ramos, sin embargo, la observa también desde las complicaciones derivadas del embarazo subrogado; es decir, con cierta distancia del mismo embarazo. ¿Se es menos madre si se le paga a otra persona para tener a tu hijo?
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Si antes el gran tabú era el de Nora Helmer de “Casa de muñecas” (por la polémica que causó al abandonar a su familia en medio de la sociedad pacata de finales del siglo XIX), ahora Delgado nos enfrenta a otro paradigma. En el teatro Ricardo Blume vemos a Elsa (Fiorella Penano), cuyo hijo llega en el momento menos esperado, pero que tiene el bolsillo lo suficientemente grande como para encargarle el embarazo a otra persona y ganarle nueve meses a semejante responsabilidad. Suena, pero no es fácil: a la protagonista del montaje dirigido por Norma Martínez la veremos sufrir por esas y más contradicciones. O peor aún, darse cuenta que su compañero de vida, cegado por querer ser padre, no se esfuerza por entender el intríngulis de la situación.
El asunto es que “Maybe Baby” toca muy superficialmente todas estas preguntas y sus personajes tienden a la caricatura. Con un inicio prometedor, nos muestra a una pareja joven que se acaba de mudar de Perú a España, y que ante el embarazo inesperado, contrata a otra peruana -más urgida de dinero- a la que cínicamente tratan como un envase. Es, finalmente, un negocio, aluden. La transacción se sigue explorando, como cuando el novio de quien acoge el embarazo le recrimina por aceptar el vínculo empleada-patrón. En adelante, lo maniqueo: la pobreza asociada a la inocencia, el dinero asociado a sostener apariencias y caprichos; mientras que el asunto migratorio parece muy accesorio. Lo mismo para las danzas con las que Elsa expresa las turbulencias de su decisión.
Con fondos concursables del Ministerio de Cultura del Perú, Iberescena y la ayuda de los madrileños de Candy Store, Animalien es quien se encarga de producir este montaje, y por eso al público le debería quedar claro que la búsqueda estética es por el minimalismo. De allí que esta puesta en escena no necesite más escenografía que una alfombra roja grande sobre la que se suceden las acciones. La compañía también se caracteriza por buscar obras potentes y atípicas para la realidad limeña. Ejemplos: “Solo cosas geniales”, “La central de Misterios Cotidianos”. Pero entre “Maybe Baby” y a lo que nos tienen acostumbrados hay diferencias significativas, que van desde la complejidad del texto, pasando por algunas performances tibias, hasta transiciones que merecen afinarse. Y pareciera que, a pesar del buen ritmo del montaje, la misma realidad local es la que impide que esta obra despegue. ¿Será que la subrogación es todavía un asunto que nos es muy ajeno?
Calificación: 3 estrellas
- Dirección: Norma Martínez
- Dramaturgia: Cinthia Delgado Ramos
- Elenco: Fiorella Pennano, Jordi Sousa, Montserrat Brugué, Claudia Pascal y Brian Cano
- Lugar: Teatro Ricardo Blume (Jr. Huiracocha 2160, Jesús María)
- Entradas: Ticketmaster







