Zozibini Tunzi es la tercera sudafricana en ganar el Miss Universo. (Foto: AFP)
Zozibini Tunzi es la tercera sudafricana en ganar el Miss Universo. (Foto: AFP)
Alexandra Ojeda Briceño

Por segunda vez en tres años, Sudáfrica volvió a lucir la corona de la mujer más bella del mundo. Luego de Demi Leigh Nel-Peters en 2017 y Margaret Gardiner en 1978, ganó el , marcando un nuevo rumbo al certamen de belleza más importante de los últimos años.

Su triunfo significó el reconocimiento de una mujer morena en un concurso de belleza después de 8 años, luego del ascenso de Leila Lopes en el Miss Universo 2011. Así lo corroboró la joven de 26 años en su emotivo discurso de coronación.

Crecí en un mundo donde una mujer que se ve como yo, con mi color de piel y mi cabello, no es considerada. Ha llegado el momento de que eso deje pasar, de que se detenga. Quiero que los niños me vean, que vean mi cara y se vean a ellos mismos reflejados en mi cara”, aseguró.

La victoria de Zozibini Tunzi no solo representa la reivindicación femenina contra la discriminación, sino la importancia de la superación personal. Con una madre directora de un colegio y un padre impulsor de materias educativas, 'Zozi’ se convirtió en bachiller en Relaciones Públicas por la Universidad de Tecnología de la Península de Cabo. Sin embargo, no fue un camino sencillo.

El origen de Zozibini Tunzi está a más de 15 mil kilómetros de Estados Unidos donde fue premiada. Lejos de los vestidos, las cámaras y el glamour se encuentra el pueblo de Tsolo, al noroeste de la provincia del Cabo Oriental en Sudáfrica.

Perteneciente al Municipio de Mhlontlo, Tsolo es un pequeño pueblo al lado de la carretera que, con la suficiente vegetación, alimenta a los poco más de 7 mil habitantes. Las actividades principales de la ciudad son la agricultura y la carpintería. Esta última es actividad esencial en la construcción de barracas que sirven como casas familiares.

Tsolo, así como muchos pueblos sudafricanos, padece una pobreza que obliga a sus habitantes a buscar oportunidades fuera del lugar. A pesar de ello, los pobladores son reconocidos por su alegría y amabilidad entre ellos.

En aquel ambiente de incertidumbre, Zozibini Tunzi vivió su niñez y adolescencia acompañada de sus padres y su hermana mayor, hasta que sus intenciones de participar en un certamen de belleza empezaron a abrir sus alas hacia otras fronteras.

Con su característica naturalidad, la hoy Miss Universo 2019 se coronó la más bella de Sudáfrica, luego de intentarlo dos veces. En la primera de ellas, consiguió entrar entre las 26 finalistas; y en la segunda, se coronó Miss Sudáfrica. Este último título la hizo candidata para participar del concurso que hoy la pone ante los ojos del mundo y, claro, de su querido Tsolo.