
Luren Márquez lleva en el nombre una historia de fe. Su madre se lo puso por el Señor de Luren, a quien se encomendó en los días más difíciles de su embarazo, cuando los médicos le advirtieron que su hija quizá no nacería con vida. Hoy, aquella niña que llegó al mundo hace 27 años, desafiando todos los pronósticos, es Miss Perú Universo.
A los 15 años, Luren incursionó en el modelaje en Ica, la ciudad donde nació y creció, y poco tiempo después debutó en los certámenes de belleza con Miss Teen Universo. Allí quedó segunda finalista, obtuvo el título de Miss Teen Internacional 2018 y representó al Perú en el extranjero.
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“Admiraba los concursos de belleza, pero no me imaginaba formando parte de una historia así de importante para mi país”, confiesa. “Me gustó mucho esa primera experiencia, me sirvió para poder empezar una carrera como modelo en Lima”, recuerda. Dos años más tarde fue coronada Reina Internacional del Festival Vendimia Perú 2020.
A la par de ese crecimiento en las pasarelas y los certámenes, Luren también apostó por su formación académica e inició estudios de Administración en la Universidad de Lima.
“Recuerdo esa etapa con mucho cariño. Muchos diseñadores me dieron trabajo y, gracias a eso, pude costear mis estudios. Siempre sentí una enorme gratitud por ellos y el deseo de, algún día, poder retribuirles ese apoyo”, señala.
Giro personal
Ese proceso de evolución, sin embargo, estuvo marcado por un episodio doloroso. La muerte de su padre adelantó una decisión que ya venía contemplando desde hacía bastante tiempo: irse a Estados Unidos. Así, en 2020 emigró en medio del duelo, la incertidumbre y la necesidad de abrir una nueva etapa en su vida.
“La muerte de mi papá, en tiempos de Covid, cambió todo. Quedamos mi mamá y yo, entonces decidí arriesgarme, crecer y buscar nuevas oportunidades lejos del Perú”, recuerda.
En Estados Unidos, Luren llegó con una visa de estudiante que le permitió continuar su formación mientras buscaba oportunidades laborales. Con la intención de seguir vinculada al modelaje, primero ordenó su situación migratoria, estudió Comunicación Social en Florida International University (FIU) y trabajó al mismo tiempo, sentando así las bases de su carrera.
Su primer gran trabajo en medios fue como coordinadora de medios del Carnaval de Miami, organizado por Kiwanis of Little Havana, en Florida. A partir de esa experiencia, se desempeñó como presentadora de entretenimiento en Telemicro Internacional, en el programa “De extremo a extremo”; como comentarista en Telemundo, en espacios como “La Mesa Caliente” y “Hoy Día”; y como conductora de segmentos de moda.
Paralelamente, impulsó labores de promoción cultural junto a las embajadas del Perú en Miami y Washington, y lideró Moda Perú USA, una plataforma creada para dar visibilidad a marcas y diseñadores peruanos en el mercado estadounidense, especialmente ante la falta de espacios de apoyo para talentos emergentes.
También desfiló en pasarelas como New York Fashion Week, Los Angeles Fashion Week y Swim Week, una etapa que consolidó su carrera internacional como modelo. En esos escenarios lució diseños de creadores como Agatha Ruiz de la Prada, Custo Barcelona, Michael Cinco, Oscar de la Renta, Giannina Azar, Anthony Rubio y Michael Cinco, experiencias que ampliaron su proyección y, al mismo tiempo, reforzaron su mirada sobre la moda como una plataforma para visibilizar el talento peruano. Esa experiencia fuera del país también fortaleció su vínculo con el Perú.
“Durante esa etapa afuera, se reafirmó mi orgullo por el Perú, por su cultura y por su gente trabajadora y creativa, y también mi sueño de convertirme en Miss Perú”, reconoce.
Con ese sueño ya más claro, en 2024 fue tras la corona y quedó como primera finalista. Aquella edición fue ganada por Tatiana Calmell del Solar.
Miss Perú 2026
Después de esa experiencia, el 28 de diciembre del año pasado, cuando cumplió 27 años, Luren pidió un deseo al soplar la vela: ser Miss Perú. Meses después, lo consiguió, aunque no de la manera que había imaginado. Este año no hubo certamen. En acuerdo con Miss Universe, la organización peruana presidida por Jessica Newton optó por una designación directa para contar con una candidata que pudiera prepararse durante más tiempo y recorrer distintas regiones del país antes de la competencia internacional.
“Cuando me acerqué a expresar mi intención de participar, me dijeron: ‘Queremos que seas nuestra Miss Perú; ya lo hemos conversado con Miss Universe’. Pero yo les respondí que quería ganar participando, concursando aquí, porque me sentía preparada y lista para hacerlo. Entonces me dijeron: ‘Demuéstralo en Puerto Rico’”.
La coronación se realizó en el renovado Teatro Municipal del Callao, un escenario que reunió a autoridades, exreinas de belleza y a Fátima Bosch, actual Miss Universo, quien llegó al Perú como parte de su gira internacional. Con la corona ya en sus manos, Luren puso desde entonces su enfoque en la preparación y en asumir el reto con disciplina.

En ese camino, dice, todavía persisten prejuicios sobre lo que significa ser una reina de belleza. “Aún existe la idea de que una reina tiene que ser perfecta por fuera: el mejor cuerpo, el rostro más bello, el cabello más lindo, como si fuera un maniquí”, señala. Pero, para Luren, la realidad es otra. Detrás de la imagen hay preparación, resistencia y mucho control emocional.

“Uno tiene que evolucionar, pero sin perder nunca la esencia, los valores ni los principios. Tenemos que tener claro qué queremos comunicar y mantener la calma incluso frente a ataques personales o hacia la familia”, refiere. “Nunca he sido una persona que fuerce las cosas; prefiero prepararme, crecer y trabajar para convertirme en mi mejor versión. Si una oportunidad llega, la asumo con gratitud; y si no, entiendo que quizá no era para mí. Con los años, este camino se ha ido fortaleciendo y también me ha preparado como mujer y como peruana. Por eso, hoy quiero representar de la mejor manera a la mujer peruana y a todo lo que somos como país”.
Hacia la corona internacional
La próxima gran parada de Luren será Puerto Rico, donde en noviembre se realizará el Miss Universo aunque todavía no hay una fecha exacta confirmada. Hasta entonces, dice, su meta no será solo prepararse, sino también convocar al país alrededor de una misma ilusión.
“Mi objetivo de aquí a Puerto Rico es generar unión en todo mi país, para que soñemos juntos con esta corona, porque finalmente esto no sería solo un logro para mí, sino para el Perú”, sostiene.
Más allá de la competencia, Luren quiere que su paso por la corona deje la imagen de una mujer fuerte, auténtica y orgullosa de sus raíces. “Quiero que se vea la fuerza que tenemos las mujeres peruanas. Y nuestra autenticidad. Y ganar, por supuesto”, subraya.

Más allá de la moda y la televisión, Luren Márquez también mantiene un compromiso con la educación de mujeres y niñas en situación de vulnerabilidad. Desde 2018 forma parte de Tarpuy Warmi, una ONG enfocada en el empoderamiento femenino en zonas rurales de la Amazonía peruana. Ese trabajo se complementa con Perú USA Foundation, desde donde apoya la construcción de un colegio en Moyobamba para más de 100 niñas.
“Mi objetivo es apoyar la educación de las mujeres, sobre todo en el interior del país, donde el acceso sigue siendo bastante limitado. Una mujer preparada tendrá más herramientas para decidir sobre su vida, formar mejor a las próximas generaciones y aportar a la sociedad”, afirma.
Ese contacto con realidades vulnerables, dice, le mostró una dimensión que no encontró ni en las pasarelas ni en la televisión. “Trabajar con mujeres vulnerables me enseñó la otra cara de la moda. Las pasarelas muestran seguridad y perfección; aquí ves a mujeres que luchan por vivir, por tener oportunidades y por sostener a sus familias”, reflexiona.







