Trump, el magnate sin experiencia política que dirigirá EE.UU.

Sin experiencia política, pero nutrido en negocios y no ajeno a los escándalos, el magnate republicano logró este domingo el aval electoral de la potencia mundial Estados Unidos.

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“Alguien que solo es modestamente exitoso no puede liderar el Partido Republicano. Vamos a hacer este país grande de nuevo", con ese imprescindible toque de megalomanía, Donald Trump ingresó a la carrera por la presidencia del país que ahora comandará, un proceso que en sus altibajos ha revelado las distintas facetas del sucesor de Barack Obama.

Nacido el 14 de junio de 1946 en el neoyorquino barrio de Queens, Donald Trump es el cuarto de los cinco hijos de Fred Trump, constructor de origen alemán, y Mary MacLeod, ama de casa de procedencia escocesa.

Su padre tuvo que sacarlo a los 13 años de la escuela, donde agredió a un maestro, e internarlo en la Academia Militar de Nueva York. Se graduó en 1964 y cuatro años después se licenció en Economía en la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania.

En 1971 tomó las riendas de la empresa familiar, Elisabeth Trump & Son, dedicada a edificios de alquiler de clase media en los barrios neoyorquinos de Brooklyn, Queens y Staten Island, y la rebautizó como The Trump Organization.

En su faceta de Hollywood, Donald Trump fue propietario de Miss Universo y tuvo su propio programa de televisión llamado “The Apprentince” (El Aprendiz), que buscaba formar empresarios exitosos. Este triunfó en la NBC llegando a ser acreedor a dos premios Emmy. Además ha publicado varios libros, entre los que destacan: “Así llegué a la cima”, “Queremos que seas rico” y “El arte  de la negociación”, todos muy famosos dentro de los aspirantes a millonarios. 

No solo ha levantado un imperio que incluye hoteles, campos de golf y casinos, sino que forjó la Torre Trump, un lujoso rascacielos de 58 pisos en Manhattan con una cascada interior en plena Quinta Avenida desde el que, por cierto, lanzó su campaña presidencial.

Con tres matrimonios y dos sonados divorcios (con la modelo checa Ivana Zelnickova en 1991 y la actriz estadounidense Marla Maples en 1999), la vida personal de Trump ha sido tan agitada como su carrera profesional. 

Tiene cinco hijos. Con Zelnickova tuvo tres: Donald Jr., Eric e Ivanka, mientras que con Maples tuvo a Tiffany. Desde 2005, el multimillonario, de confesión presbiteriana, está casado con la ex modelo eslovena naturalizada estadounidense Melania Knauss, de 46 años, con la que comparte un hijo, Barron William.

Como detalle curioso sobre su singular personalidad cabe destacar que el empresario se define como un "obseso de los microbios" y, por ese motivo, siente aversión a dar la mano.
 
—Trump y la política —

El polémico magnate puede presumir de casi todo, menos de una cosa: experiencia previa en un cargo político. En ese terreno, Donald Trump bien podría asemejarse a un concursante de "The Apprentice”.

El republicano, que ejercía de juez implacable en el programa de televisión, abomina de la clase política. De hecho, el pasado abril, reconoció que sólo ha "sido un político durante un tiempo muy corto", y está en proceso de "aprendizaje".

Su propuesta estrella fue la construcción de un muro en la frontera con México, por lo que se presenta con un programa insólito que choca en parte con las doctrinas clásicas del Partido Republicano.

También ha afirmado que podría prohibir la entrada al país a todos los musulmanes a Estados Unidos "hasta que las autoridades determinen qué está pasando", luego del atentado terrorista en San Bernardino. Luego amplió la prohibición a todos los inmigrantes procedentes de "naciones vinculadas al terrorismo islámico".

Lo insólito de Trump no es solo que haya logrado entusiasmar a un número récord de estadounidenses con sus propuestas xenófobas y su absoluta incorrección política, sino también que se haya hecho con la candidatura republicana y la presidencia pese a que sus principales posturas económicas rompen con la doctrina clásica de los conservadores.

Además, Donald Trump no se opone al libre comercio "per se", pero critica que los tratados firmados o negociados hasta ahora en Estados Unidos son devastadores para el país y los culpables directos de una enorme pérdida de empleos, sobre todo en el sector industrial.

Imponer los intereses estadounidenses en las relaciones comerciales con China y hacer trizas el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), negociado durante el Gobierno de Barack Obama, son dos de las banderas que ha exhibido el magnate con insistencia.

Su propio candidato a vicepresidente, el gobernador Mike Pence, es un firme defensor del TPP y como congresista (2001-2013) apoyó todos los tratados de libre comercio que se propusieron y varias iniciativas para una mayor liberalización del comercio con China.

En su contradictoria política exterior, el magnate tiene, por un lado, posturas fieles a la ortodoxia republicana, como reforzar las Fuerzas Armadas, y otras de claro aislacionismo, como cuando llegó a sugerir que EE.UU. podría abandonar la OTAN, a la que critica por "obsoleta" y "costosa".
 
— Escándalos —

A lo largo de la campaña electoral de Estados Unidos, Donald Trump ha levantado más de una ceja luego de hacer una declaración escandalosa.

Cuando iniciaba la campaña para las elecciones primarias en agosto, Trump participó en el primer debate de precandidatos republicanos organizado por la cadena Fox, cuya moderadora fue la periodista Megyn Kelly.

Durante ese evento, Kelly lo interrogó sobre su historial de insultos variados a diversas mujeres, citando algunos como "puercas gordas, zorras y animales repugnantes". El polémico candidato dijo al finalizar la transmisión que se "podía ver que (a Kelly) la sangre le salía por los ojos, que le salía por todas partes"

Muchos lo consideraron un comentario sexista relacionado con la menstruación, algo que el magnate negó.

En junio, el entonces precandidato republicano hizo otra polémica sugerencia tras el ataque perpetrado por Omar Mateen en el club nocturno Pulse, que dejó 49 muertos en la ciudad de Orlando (Florida).

"Si algunas de esas bellas personas hubieran tenido un arma sujetada a su cintura o a su tobillo (...) y alguna de ellas hubiese confrontado a ese hijo de p*** y le hubiera disparado, saben que eso hubiese sido hermoso, muy hermoso", dijo en un mitin en el estado de Texas.

Su comentario causó el rechazo del jefe ejecutivo de la Asociación Nacional del Rifle de EE.UU. (NRA, por sus siglas en inglés), Wayne LaPierre, quien declaró que "no creía que debiese haber armas de fuego donde la gente está tomando alcohol".

Lo que vino después fue un tuit del magnate que decía: "Cuando dije que en el club de Orlando debió haber gente con armas, obviamente hablaba de vigilantes y empleados adicionales".

Además, Donald Trump fue acusado por más de una decena de mujeres de haberse sopresasado con ellas. 

"Me atraen las mujeres bonitas automáticamente. Las comienzo a besar, es como un imán, no puedo ni esperar (...). Y cuando eres una celebridad te dejan hacer lo que quieras, puedes hacer lo que quieras (...)", aseguraba Donald Trump en una grabación efectuada en el 2005.

Muchas figuras representativas de Estados Unidos pusieron en duda sus principios y se organizaron en su contra. Destacados republicanos como los ex presidentes George H.W. Bush y George W. Bush y líderes del Congreso se desmarcaron de su figura o le ofrecieron un respaldo poco entusiasta, pero el 8 de noviembre los votos le dieron el aval para suceder a Barack Obama.

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