Richard Cisneros, conocido como Richard Swing, tuvo en su periplo de conferencias improvisadas la sede del Congreso y los exteriores de Palacio de Gobierno. (Foto: César Campos / GEC)
Richard Cisneros, conocido como Richard Swing, tuvo en su periplo de conferencias improvisadas la sede del Congreso y los exteriores de Palacio de Gobierno. (Foto: César Campos / GEC)
Por Alicia Rojas Sánchez

Richard Swing escogió sus escenarios para las nuevas declaraciones que tenía preparadas: con los micrófonos prendidos y las cámaras enfocando su diminuta y rebelde mascarilla, Swing –aunque esta denominación ahora lo enerva– debía aprovechar los minutos que el escándalo le proporcionaba en una jornada que ya estaba agitada.