Durante marzo, el firmamento ofrecerá uno de los espectáculos celestes más anticipados del año: un eclipse lunar completo, popularmente llamado “Luna de Sangre”. Este fenómeno será visible en diversas zonas del planeta, incluyendo América Latina, y podrá apreciarse sin necesidad de instrumentos ópticos. A continuación, presentamos toda la información relevante sobre este evento esperado por los fanáticos de la astronomía.
El 3 de marzo de 2026, durante las primeras horas de la mañana en América Latina, se registrará un eclipse lunar completo. Este suceso sucede cuando el planeta Tierra se coloca entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre el satélite y tiñéndolo de un distintivo color rojizo.
Estos son los horarios aproximados para Perú (hora local):
Inicio del eclipse penumbral: alrededor de las 22:30 del 2 de marzo
Inicio del eclipse parcial: cerca de las 23:40
Inicio del eclipse total (Luna de Sangre): alrededor de las 00:50 del 3 de marzo
Máximo del eclipse total: cerca de la 01:20
Fin del eclipse total: alrededor de las 01:50
Fin del eclipse parcial: aproximadamente a las 03:00
En distintas naciones de América Latina, los momentos precisos cambiarán según la región horaria, aunque el fenómeno será apreciable durante la noche del 2 y las primeras horas del 3 de marzo.
El eclipse lunar total de marzo será visible en:
América del Norte
América Central
Sudamérica
Europa occidental
África
Parte de Asia y Oceanía
En territorio peruano, el satélite se encontrará cerca del horizonte durante la fase total, por lo que se aconseja escoger un emplazamiento libre de obstáculos visuales para disfrutarlo plenamente.
En un eclipse completo, la envoltura gaseosa de la Tierra absorbe los tonos azules provenientes del Sol, permitiendo que las ondas rojas alcancen la Luna y se reflejen en su superficie. Por esta razón, el satélite adopta un matiz rojizo o anaranjado, denominado comúnmente “Luna de Sangre”.
El eclipse de marzo de 2026 se perfila como uno de los espectáculos celestes más impactantes del año, ofreciendo la ocasión ideal para contemplar el firmamento sin recurrir a aparatos especializados.