Por Redacción EC

Octubre ocupa un lugar especial en el calendario religioso peruano, pues es reconocido como el Mes Morado, una temporada dedicada al Señor de los Milagros, también llamado el “Cristo de Pachacamilla”. Durante estas semanas, miles de fieles renuevan sus muestras de devoción y participan en las tradicionales procesiones que recorren diferentes calles del país. La celebración no solo congrega a los creyentes en torno a la imagen del Cristo Moreno, sino que también se convierte en una oportunidad para expresar deseos de esperanza, gratitud y fortaleza. Las calles se tiñen de morado y las familias suelen acompañar las actividades religiosas como parte de una tradición transmitida de generación en generación.