Resumen

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(Foto: Esther Max/ Flickr, licenciado vía Creative Commons)
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Por Diego Suárez Bosleman

El dolor de rodilla puede empezar repentinamente como una leve molestia. En muchos casos uno no acude el médico porque piensa que con tan solo aplicarse un ungüento pasará la dolencia. Sin embargo, esto puede empeorar la situación. Luis Cotillo, director médico de la Clínica Dr. Cotillo, nos enseña algunos puntos claves sobre este tipo de problema de salud.

1. No todos los dolores de rodilla son iguales

Cuando nos referimos a jóvenes, hablamos principalmente de dolor de rodilla causado por el exceso de ejercicio, "sobre todo ocurre en aquellas personas que se ejercitan solo los fines de semana o cuando se acerca el verano", sostiene Cotillo. Esto puede generar inflamación en los ligamentos y en los tendones.

Respecto a los adultos mayores, a partir de los 50 años, ellos presentan un dolor crónico generado por la artrosis y la ruptura de meniscos.

2. No siempre un ungüento es la solución

"Cuando tenemos un golpe o una molestia, nos frotamos con distintas cremas o ungüentos, pero varios de estos productos producen calor; entonces, al aplicarlos y masajear bruscamente la rodilla, es como si tratáramos de apagar un incendio con gasolina. Eso jamás se debe de hacer", explica el especialista. Lo recomendable, en casos de dolor debido a golpe o exceso de ejercicio, es dejar de ejercitarse y colocarse hielo por 20 minutos.

3. Antes de hacer ejercicio uno debe calentar

Uno tiene que estirarse durante unos 15 o 20 minutos antes de ejercitarse, pues así las articulaciones van a estar lubricadas. "Cuando uno no hace esfuerzo físico solo el fin de semana está muy propenso, sobre todo los mayores de 35 años, a sufrir una rotura de ligamentos, de meniscos o una lesión de cartílago" advierte Cotillo.

4. El problema más común en deportistas

La patología más frecuente que se ve en el deporte -explica el experto- es la ruptura de los meniscos. Estos son amortiguadores que dan estabilidad a la rodilla. Se encuentran dentro del muslo y la pierna. Cuando se rompen se produce una inflamación.

Otro síntoma es que uno empieza a sentir más molestias al bajar que subir escaleras. Si el dolor se mantiene hay que ir donde un especialista.

5. Puede deberse a un defecto congénito

Hay casos en los cuales los niños nacen con lo que se conoce como meniscos discoides. Normalmente los meniscos tienen forma de "C", pero hay menores que los tienen en forma de disco, de ahí el nombre de este defecto.

Uno se puede dar cuenta de este problema cuando el menor sube las escaleras o hace movimientos bruscos, pues la parte externa de la rodilla empieza a sonar. Lamentablemente los pacientes acuden al médico cuando ya ha evolucionado a una inflamación grave.

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