Dar la cara. Dícese de la acción de entregar explicaciones ante una situación compleja. O, en el lenguaje presidencial, acción no realizada ante la prensa por miedo a la repregunta. Dina Boluarte no declara ante los periodistas desde hace dos años, pero los ataca en mítines cada dos días.
Dar la cara. Dícese de la acción de entregar explicaciones ante una situación compleja. O, en el lenguaje presidencial, acción no realizada ante la prensa por miedo a la repregunta. Dina Boluarte no declara ante los periodistas desde hace dos años, pero los ataca en mítines cada dos días.
En vez de aclarar el reportaje de Canal 4, donde una exsecretaria suya dice que ella se habría operado la cara por estética y no por salud, prefiere denunciar un bullying dominical de los medios. Lejos de encarar un tema capital, que de probarse la pillaría mintiendo, evade respuestas y se victimiza.
Está claro que la presidenta, como su antecesor, no entiende la labor del periodista ni su rol de nexo entre los poderosos y la ciudadanía. (“Es inconcebible que un gobernante no tenga diálogo con los periodistas”, ha dicho Carlos Jornet, de la SIP, a este Diario). Y queda más claro aún que, pese a tanto insistir nosotros y hasta la delegación de observadores de la SIP que está en Lima, Boluarte solo le dará la cara al doctor Cabani y no a los periodistas.