Las organizaciones vienen experimentando una paradoja: Por un lado, sus colaboradores les demandan mayor flexibilidad y por otro, el entorno desafiante las obliga a contar con equipos comprometidos y dispuestos a dar la pelea.
Líderes bien intencionados están experimentando lo que podemos denominar la “trampa de la empatía”. Sucede que muchos colaboradores están interpretando que cualquier respuesta negativa a una solicitud, implica falta de empatía. Esto les genera frustración.
Así, el gerente es percibido como el villano y con ello, se le hace difícil el desenvolverse adecuadamente.
La empatía, desde el punto de vista organizacional en el libro de Maria Ross, “The Empathy Dilemma”, implica el saber escuchar, respetar la opinión de la contraparte y actuar solidariamente.
El libro advierte que la empatía es una avenida de doble sentido. Si el colaborador no muestra empatía para con las necesidades de la firma, entonces la situación deviene en tóxica. Es necesario por lo tanto acabar con cuatro mitos sobre la empatía:
El primero se refiere a que ser empático implica ser “bueno”. Sin embargo, el crear un ambiente empático implica mucho mas que reunir a un grupo de gente simpática.
El segundo mito, es el que sugiere que ser empático obliga a acceder a cualquier solicitud. Esto claramente no es así. El acceder a cualquier tipo de demanda, es lo opuesto a ser empático.
El tercer mito se genera al asumir que la empatía solo la expresa el líder hacia sus subordinados. Esto es absolutamente falso. El fortalecer la empatía es una obligación de todos los partícipes.
El cuarto mito postula que la empatía es sinónimo de “acuerdo”. Vale decir, sin ello, no hay empatía. En muchos casos el argumentar didácticamente para hacer ver los puntos de desencuentro, contribuye a fomentar un ambiente donde se potencia la empatía.
El liderar con propósito requiere hoy más que nunca que se desarrolle la empatía a lo largo de la organización. Para ello, los directivos deben actuar como mentores, para evitar caer en la “trampa” aquí advertida.