Estos empleos se demandarán en la economía digital y de robots - 2
Estos empleos se demandarán en la economía digital y de robots - 2
Marcela Mendoza Riofrío

Solo dos de cada 10 peruanas sienten que han avanzado bastante en implementar las herramientas necesarias para convertirse en una , aun cuando para casi todas (95%) está claro que necesitan alinearse con la Cuarta Revolución Industrial.

A estas conclusiones llega una reciente investigación realizada por Real Time Management (RTM) y el PAD de la Universidad de Piura, en donde también se revela que solo tres de cada 10 utiliza en las fábricas.

Y si bien este porcentaje es cercano a la penetración de en España, en realidad los expertos estiman que vamos rezagados. Aquí la gran mayoría de empresas medianas están en un nivel básico de acuerdo al estándar de Gartner y solo el sector financiero tiene una analítica avanzada, refiere Carlos Secada, director de Zagitas.

Christophe De Greift, director general de RTM, afirma que el nivel local de madurez en adopción de IA (Inteligencia Artificial), IoT (Internet of Things) y robótica es relativamente bajo. No en vano estamos en la posición 60 de 63 del ránking 2018 de competitividad digital del IMD Business School.

El interés existe, comenta De Greift, pero reina la timidez. La mayoría está en una fase de información o de pilotos. El reporte de RTM revela que existe dificultad para encontrar el valor de su uso y, aun cuando existe oferta sofisticada, la gran mayoría usa marcas y programas básicos.

El 30% de las empresas utiliza robots y un 10% usa la fabricación aditiva, es decir utilizan impresoras 3D.
El 30% de las empresas utiliza robots y un 10% usa la fabricación aditiva, es decir utilizan impresoras 3D.

POR EXPLOTAR
La buena noticia, recalca De Greift, es que el empresariado peruano es más ágil para implementar este tipo de transformaciones que sus pares colombianos, brasileños o mexicanos. Existe talento analítico en el país y apertura a la importación de tecnología, solo falta considerarlo como algo estratégico impostergable, recalca.

En los últimos dos años, el tema ha estado presente, pero falta el gran despegue. En tres años más podríamos estar en una etapa de madurez y democratizar su acceso, añade René Figueroa, jefe de Arquitectura de Xértica. Hoy, añade, “vivimos un momento de explosión con respecto al uso del IoT y no paran de surgir variedad de pilotos”.

Las empresas ya saben que hoy un tractor sin chofer puede arar la tierra y sacar hierba mala. Las excavadoras automáticas en las minas pueden volver un 30% más eficiente dicha labor y aquí hay proveedores de esas soluciones. Y ni se diga de las casas que se construyen en alta velocidad con robots o las ventajas de usar impresoras 3D para piezas en las fábricas. El reto es involucrarse en implementarlos.

“El Perú debería destacar en minería, sin embargo no tengo conocimiento de que sea referencia en camiones autónomos o inteligencia artificial para el proceso minero. Y en el sector textil, no creo equivocarme al decir que aún no empezó la era digital”, lamenta De Greift.

Más allá de los bancos, que están metidos de lleno en la , y de los pininos en empresas agrícolas o logísticas, el cambio recién está en etapas iniciales. Hay empresas muy avanzadas, como una fábrica de alimentos que desde el 2011 está invirtiendo al menos US$5 millones al año en implementar robots, pero son casos contados.

¿Existen barreras por costos altos o falta de mano de obra en el país? Figueroa comenta que quienes ya implementaron pilotos IoT se han encontrado con la grata sorpresa de que no era tan caro como imaginaban. Además, los gigantes tecnológicos están apostando por el pago por consumo en la nube, lo cual reduce la inversión.

En cuanto a la mano de obra, desde Cisco sostienen que aquí existe un déficit de 17 mil puestos. De hecho, las consultoras, como Tekton Labs, salen todos los meses a contratar 10 personas para atender nuevos clientes.

La robótica, sin duda, implicará desaparecer roles mecánicos (a nivel global serán 400 millones de personas desplazadas al 2030, según McKinsey Global Institute), pero en el Perú lo que tenemos es un déficit de especialistas, acordes a esta nueva forma de hacer industria. Por lo pronto se pueden importar expertos, pero el otro gran reto, como país, es generar esa nueva mano de obra.