La corrupción es uno de los mayores obstáculos para el desarrollo social y económico en muchos países. A medida que los ciudadanos exigen más responsabilidad de sus gobiernos, conceptos como la transparencia, la integridad pública y el gobierno abierto se han convertido en pilares fundamentales en la lucha contra este flagelo. Estos principios no solo promueven un entorno más justo y equitativo, sino que también fortalecen la confianza entre los ciudadanos y sus instituciones, aspecto que en el país se ha perdido en gran medida. Pero, ¿realmente estamos avanzando en la lucha contra la corrupción?