El Índice de Precios de Exportación (IPX) cayó 2.4% en julio. (Foto: AFP)
El Índice de Precios de Exportación (IPX) cayó 2.4% en julio. (Foto: AFP)
Redacción EC

Los términos de intercambio (TI), la relación existente entre el índice de precios de (IPX) y el índice de precios de (IPM), mostró una inesperada mejora en julio (+0,2%), luego de once meses consecutivos de caída.

Sin embargo, la mejora relativa no se debió a una recuperación de los precios de exportación (-2,4%), pues solo el oro mostró un repunte importante en su cotización; sino más bien a una caída menor respecto de los precios de importación (-2,6%), afectados básicamente por la caída del petróleo, según el último reporte del Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank


El IPX cayó 2,4% en julio, influenciado principalmente por la caída en el precio de los metales industriales, en especial el cobre (-8,5%) y el zinc (-16,9%), afectados por la intensificación de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Asimismo se observó una significativa caída en el precio de exportación del gas natural, aunque este producto tiene una baja ponderación dentro de este índice.

Esta evolución negativa fue parcialmente contrarrestada por el incremento en la cotización del oro (+14,1%) ante el riesgo de una importante desaceleración de la economía global en el 2020.

En lo que se refiere a los productos no tradicionales, se observó una estabilidad en el precio de las agroexportaciones (+0,3%) a pesar del mayor volumen enviado (+22,6%), lo que refleja la sostenida demanda mundial por alimentos frescos y la diversificación de mercados.

Por su parte, el IPM cayó 2,7% en julio, afectado fundamentalmente por la caída en el precio del petróleo (-11,2%), siguiendo la tendencia internacional.

Al respecto, la cotización del petróleo WTI registró un promedio de US$58 por barril, por debajo de los US$71 de julio del 2018, como consecuencia de las expectativas de la desaceleración de la demanda mundial (en línea con el menor ritmo esperado de expansión de la economía mundial), y a pesar que la OPEP anunció a inicios de julio la ampliación del recorte de la producción de petróleo de 1,2 millones de barriles diarios hasta marzo del 2020.

Asimismo, se observó tanto una caída en el precio de alimentos, en especial lácteos y azúcar, como de insumos alimenticios: trigo y soya.

El precio de los alimentos a nivel mundial muestra una caída desde junio, según la FAO, ante expectativas de mayor oferta y el debilitamiento de la demanda. Además, se observó una caída en el precio de los insumos industriales ante la menor demanda global,en especial plásticos, acero y químicos.

"Estimamos que la mejora de los TI haya continuado en agosto. Sin embargo, no prevemos una recuperación de los precios de exportación, por lo que la mejora se debería -al igual que en julio- a una mayor caída de los precios de importación", indicó Scotiabank en su reporte.

En cuanto al IPX, el escalamiento de la guerra comercial continuó afectando a los metales industriales (el cobre cayó a un mínimo de dos años a fines de agosto), aunque el aumento de la incertidumbre sobre el crecimiento global en el 2020 impulsó el precio del oro por encima de US$1.500 la onza, su nivel más alto en seis años.

Sobre el IPM, el banco prevé que continúe con su tendencia negativa, liderada por la caída en el precio del petróleo y de los insumos alimenticios, en especial trigo y harina de soya, debido a la debilidad de la demanda y a la mayor oferta esperada, respectivamente.