Uno de los desencadenantes de la dermatitis atópica es la exposición del niño a espacios con ácaros y humedad. (Foto: Freepik)
Uno de los desencadenantes de la dermatitis atópica es la exposición del niño a espacios con ácaros y humedad. (Foto: Freepik)
Por Redacción EC

La dermatitis atópica, o también conocida como eccema, es una afección que ocurre en la piel y produce su resequedad y enrojecimiento. Puede ocurrir en cualquier etapa del ser humano, sin embargo, en estos últimos tiempos se ha vuelto un problema frecuente en bebés e infantes. Aunque a primera vista pareciera ser una situación compleja de tratar, con una atención oportuna y cuidados esenciales desaparecerá progresivamente de la dermis de tu bebé.