A través de un comunicado, elMinisterio de Transportes y Comunicaciones (MTC), mediante la Resolución Directoral N.° 0028-2025-MTC/18, que modifica los anexos de la RD N.° 0012-2025-MTC/18, aprobó la actualización nuevas modificaciones técnicas sobre el uso de los cascos y chalecos para motociclistas.
A través de un comunicado, elMinisterio de Transportes y Comunicaciones (MTC), mediante la Resolución Directoral N.° 0028-2025-MTC/18, que modifica los anexos de la RD N.° 0012-2025-MTC/18, aprobó la actualización nuevas modificaciones técnicas sobre el uso de los cascos y chalecos para motociclistas.
Esta normativa tiene como fin fortalecer la seguridad vial y reducir la gravedad de las lesiones en siniestros de tránsito.
¿Qué nuevas especificaciones son para cascos?
Los usuarios de motocicleta ahora pueden usar cascos con visores o lentes polarizados, cuando antes solo se permitiría que sean transparentes. Además, para salvaguardar su salud, le está permitido vestir elementos en el rostro como pasamontañas o mascarillas que los protejan del viento, frío, sol o polvo, para una mayor comodidad durante la conducción.
En este caso, son los tipo bicicleta, skate, industriales, decorativos, sin certificación o con daños estructurales, por no ofrecer protección adecuada.
Multas según MTC
El MTC resalta que la falta de casco o de lentes protectores constituye la infracción G.59, sancionada con S/ 428 (8 % de la UIT), 40 puntos en el Sistema de Licencias y retención del vehículo.
Respecto al chaleco distintivo, su exigencia solo será obligatoria cuando un decreto supremo declare estado de emergencia por orden interno y disponga expresamente su uso. No portar el chaleco con la placa o taparla constituye las infracciones G.68 y G.69, sancionadas con S/428, la acumulación de 20 puntos y retención del vehículo.
La entidad recuerda que, cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), revelan que el uso de cascos certificados reduce hasta en 40 % el riesgo de muerte y en 70 % las lesiones graves. Asimismo, los motociclistas tienen entre 16 y 26 veces más probabilidad de fallecer que los ocupantes de un automóvil.