Liz Taylor y Richard Burton: a 50 años de su primer matrimonio
Liz Taylor y Richard Burton: a 50 años de su primer matrimonio

CHRISTINA HORSTEN (DPA)

Hasta hoy son una de las parejas de ensueño de Hollywood, pese a que su amor no tuvo un final feliz: Elizabeth Taylor y Richard Burton se casaron dos veces, la primera hace exactamente 50 años. ¿Una relación única o un mito?

La leyenda habla de amor a primera vista. Desde el primer segundo Taylor y Burton quedaron fascinados uno con el otro, al conocerse en el set de la película "Cleopatra" en 1963.

Ella tenía 30 años y era una estrella desde niña, con sus cabellos negros, ojos azules, tez de blancanieves y labios rojos. Él algo mayor, conocido por sus papeles en obras de Shakespeare, cabellos marrones y algo rizados, mirada indolente. Supuestamente se besaron ante la cámara durante tanto tiempo que el director les preguntó si podía gritar de una vez "¡corten!"
 

MATRIMONIO POR PARTIDA DOBLE
Un año después, el 15 de marzo de 1964, los dos se daban el "sí". Ambos estaban casados cuando se conocieron, lo que desató un enorme escándalo y titulares en los años 60 y 70. En entrevistas, fotos y otras diez películas juntos, la pareja exhibió su amor públicamente. En 1974 se divorciaron, para volver a casarse en 1975. Pero el segundo matrimonio duró menos de un año. "Su relación fue quizás la más famosa y dramática del siglo XX", resumió la revista femenina "Marie Claire".


El dato en sí no es muy sorprendente. Muchos famosos se casaron dos veces. Por ejemplo Melanie Griffith y Don Johnson, primero brevemente en 1976 y de nuevo entre 1989 y 1996. Natalie Wood y Robert Wagner en 1957 y 1972 o el rapero con su novia del colegio Kim.

Algunos segundos matrimonios incluso permanecen hasta la actualidad, como el del astro de acción con la ex culturista Gladys Portugues, con quien está casado desde 1999 tras haberlo estado antes entre 1987 y 1992. La actriz Pamela Anderson acaba de volver a repetir con su ex Rick Salomon.

Pero todas estas parejas están a años luz del glamour y la explosividad de la relación de Burton y Taylor, incluso aunque hay que reconocer que su vínculo ha sido rodeado de mito con el paso de los años.

"Richard y yo teníamos una química increíble. Nunca teníamos suficiente el uno del otro", señaló Taylor en una entrevista tiempo después de la separación. "Uno no puede hacer chocar dos barras de dinamita una contra otra sin que al final exploten", comentó a su vez Burton.

Muchos ven en la película "Quién le teme a Virginia Woolf", de 1966 y en la que se cuenta la historia de un matrimonio autodestructivo, un retrato de los conflictos que los atormentaban en la vida real.

UNA VIDA LUJOSA Y TORMENTOSA
Los dos fueron superestrellas de Hollywood de su tiempo que se rodearon de lujos: elegantes mansiones, yates, aviones privados, enormes fiestas y sobre todo joyas. Una de las muchas que Burton le regaló a Taylor fue bautizada luego con sus nombres: el diamante Taylor-Burton. ¿Qué otra pareja puede mostrar algo semejante?

Pero su relación era muy tormentosa, tal como se desprende de los diarios del actor. "Profunda insatisfacción mezclada con enormes dosis de sentimientos de culpa, alcohol, pereza, preocupación por la salud física de Elizabeth y su cordura", escribe Burton.

Una y otra vez el protagonista es el alcohol. "Desde hace dos días estoy más o menos borracho", escribe Burton. "Me gusta". Pero no siempre es así. "Durante una semana estaba tan destrozado que no me podía mover en la cama y mis manos temblaban tanto que E. me tenía que llevar el vaso a la boca".

Fue esa mezcla de amor inmenso y exhibido públicamente, belleza, glamour y riqueza, así como drama interminable lo que hizo tan única a la pareja. Burton murió en 1984 con solo 58 años en Suiza, como consecuencia de una hemorragia cerebral. Taylor 27 años más tarde en Los Ángeles, por un paro cardíaco. Los dos descansan separados por el Atlántico, pero el mito permanece.