Cristina en la parrilla

“Como Castillo en Chota, los Kirchner privilegiaron obras en la provincia de donde eran originarios, la inmensa Santa Cruz”.

    Ricardo Uceda
    Por

    Periodista

    Resumen

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    (Foto de JUAN MABROMATA / AFP)
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    / JUAN MABROMATA

    En Argentina ha comenzado el juicio oral que examina graves cargos de corrupción contra la vicepresidenta en funciones Cristina Fernández de Kirchner. Se le atribuye haber dirigido una organización criminal que se benefició mediante la asignación dolosa de obras públicas durante sus dos gobiernos (2007-2015). El proceso comenzó, según la fiscalía, en el período de su esposo Néstor Kirchner (2003-2007). Al presidente peruano Pedro Castillo lo van a encausar por delitos similares, aunque la dimensión de lo defraudado, US$1.000 millones en el caso argentino, marca una diferencia. No es la única. A Bruno Pacheco, ex secretario general de su despacho, le descubrieron US$20.000 en un baño de Palacio de Gobierno. A Daniel Muñoz, secretario de Néstor Kirchner, le cuantificaron bienes por US$120 millones, entre ellos dos departamentos en el Hotel Plaza en Nueva York. Muñoz, que murió de cáncer en el 2016, solo tenía un Volkswagen antes de trabajar con el presidente. El secretario de Cristina, Fabián Gutiérrez, también se volvió millonario. Está muerto: fue torturado y estrangulado en el 2020, cuando ya había colaborado con la justicia en una de las causas por corrupción que se abrieron contra funcionarios del régimen kirchnerista. No existió enlace entre su confesión y el asesinato. Quienes lo mataron buscaban hacerse con parte su fortuna, calculada en US$12 millones.

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