En los últimos años, las noticias sobre el Perú en la prensa internacional se han reducido a contar nuestro récord de presidentes en una década, el motivo de la inestabilidad política –algo que nosotros mismos no logramos comprender– y cómo el populismo nos carcome. Ahora, con las elecciones a puertas, los titulares de la prensa extranjera y las redes sociales nos miran con rareza al ver la treintena de candidatos que se presentan –algo inédito en el mundo– y cómo un cómico y un conductor de televisión que fue alcalde hace 40 años están peleando por pasar a segunda vuelta.
Y así nos ven desde afuera, como ese país raro donde la debacle política no va de la mano de un desastre económico. Una ecuación bastante simple, por cierto, porque nuestra economía podría estar en otra situación si no fuera por la corrupción institucional y la delincuencia política que nos ha gobernado.
Lo que sí no aparece en los medios extranjeros son propuestas de algunos de los postulantes que tengan trascendencia regional, ya no digamos global. La campaña, que ha prendido recién en las últimas semanas tras los debates, ha tenido una mirada nula hacia lo que pasa fuera de nuestras fronteras. En un contexto de conflictos internacionales, con guerras que traen consecuencias energéticas y de consumo, ha sido muy preocupante no escuchar casi nada de cómo los candidatos analizan el contexto externo. Con poquísimas excepciones, los postulantes han hablado de lo mismo y sin ninguna sustancia.
No se ha escuchado decir, por ejemplo, cómo el Perú puede afrontar las consecuencias de la subida del petróleo, cómo solucionar la crisis de los fertilizantes ni mucho menos las consecuencias del cambio climático, que sí afecta directamente nuestros bosques.
¿Quiénes pasen a la segunda vuelta podrían hacer esa tarea? Como se ve el panorama, es pedir peras al olmo. Pero los votantes debemos exigir que el Perú defina cuál va a ser su rol en Latinoamérica, tanto en lo político como en lo económico y comercial. ¿Se alineará el Perú con los Estados Unidos de Trump? ¿Seguiremos teniendo a China como socio estratégico? ¿Miramos hacia Argentina y Chile, o a Brasil y México? ¿O seremos neutrales priorizando nuestros intereses?
La inauguración del megapuerto de Chancay ha sido de los pocos acontecimientos importantes de los últimos años que ha permitido al Perú ponerse en el foco internacional, o la elección del papa León XIV, estadounidense nacionalizado peruano. Y ahí quedamos. Por ello, es tarea sustancial del próximo Ejecutivo no quedarse en la intrascendencia regional. Obviamente hay muchísimas tareas internas, pero nuestro país debe tener una mirada inteligente de lo que ocurre a nuestro alrededor.
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