Delirio autoritario

La presidente Boluarte sostiene que las fiscalizaciones al gobierno son golpistas, dicha acusación es inaceptable

    Editorial El Comercio
    Por

    de El Comercio

    (Foto: Presidencia)
    (Foto: Presidencia)
    / ANDRES VALLE

    La semana pasada, en Apurímac, la presidenta Boluarte tuvo un exabrupto que puso en entredicho sus presuntas convicciones democráticas. “Basta de palabras discrepantes”, vociferó dirigiéndose a sus críticos, en abierta ignorancia de que la discrepancia frente al poder es un derecho ciudadano y un elemento constitutivo de la democracia. Ayer, sin embargo, durante una reunión multisectorial para coordinar acciones frente a las lluvias e inundaciones, tuvo una intervención ajena al tema en la que atacó, sin mayores argumentos, al periodismo y a la fiscalía, dejando la sensación de que, más que exabruptos, lo que estamos viendo es una sistemática conducta autoritaria.

    Conforme a los criterios de

    Trust Project
    Tipo de trabajo: