Luis García Bendezú

“Fue un atrevimiento de nuestra parte”. Así sintetiza el contralmirante en retiro Jorge Brousset la primera expedición del buque a la Antártida. Él lideró esa travesía. Era el lunes 4 enero de 1988 cuando zarparon desde el Callao. Brousset tenía 42 años y aunque ya había viajado años atrás a la Antártida –a bordo de un buque chileno- él consideraba que le hacía falta más experiencia.

 

“Lo más peligroso eran los hielos azules, los hielos antiguos, vestigios de grandes témpanos que se derritieron durante años. El corazón del hielo es como una roca de acero. Son difíciles de identificar y chocar con uno de ellos puede traerte problemas”, contó Brousset a El Comercio. Pero fueron atrevidas las personas que viajaron a la Antártida en el Humboldt, entre oficiales, científicos, marinos y maquinistas. Luego de más de 30 días de navegación llegaron a la isla antártica Rey Jorge. Ahí detectaron el lugar donde luego se levantaría la estación científica Machu Picchu.

El contralmirante en retiro Jorge Brousset no solo recuerda el hielo. Cuando se le consulta al respecto, también le vienen a la mente los duros trabajos realizados a baja temperatura. “La toma de muestras y la pesca se hacía a cero grados pese a que llegamos en el verano [austral]. En la Antártida hay un circuito meteorológico que gira alrededor del continente. Cada 15 días tienes mal tiempo y una sensación térmica. Si no tenías cuidado, se te podía congelar la nariz o las orejas”, explica. Eso no les impidió tomar muestras de krill que era lo que más les interesaba.

Brousset también recuerda que el buque no era un barco diseñado para navegar por aguas polares. Desde 1987 tuvieron que reforzarlo y colocarle planchas de metal en el casco para darle mayor espesor. También se vieron obligados a modificar el timón para que el hielo no lo trabe. A diferencia del buque oceanográfico Carrasco, que se incorporó ayer a la Marina de Guerra del Perú, el Humboldt no tenía capacidad polar.

Pese a los rigores, el contralmirante Jorge Brousset está orgulloso del trabajo realizado por el Humboldt en la Antártida. Años después de la primera expedición, Brouset fue jefe del Instituto del Mar del Perú. Por ello, lamenta que el país aún no tenga una “visión sistemática” del uso, manejo y gobernanza de nuestro océano. Según dice, el Perú debería manejar su litoral de una forma integral. Solo así, ejemplifica, podremos prepararnos para enfrentar fenómenos como El Niño.

DATO
El Buque de Investigación Científica fue construido en los Astilleros del Servicio Industrial de la Marina de Guerra del Perú y lanzado al mar el 13 de octubre del año 1978, de acuerdo a los parámetros establecidos por el Instituto del Mar del Perú. En total, realizó 13 expediciones a la Antártida entre 1988 y el 2014.

El objetivo era realizar trabajos de investigación científica en el ámbito de la oceanografía marina, con el propósito de evaluar la biomasa de los recursos pesqueros, exploración de los recursos marinos potenciales, investigación aplicada al mejoramiento de las estrategias y artes de pesca, investigación oceanográfica y meteorológica en el marco de los grandes cambios climáticos dentro del mar peruano y en el continente antártico.