Por Redacción EC

La ciudadela inca de T’aqrachullo, ubicada en el distrito de Suyckutambo, provincia de Espinar, en la región Cusco, comenzó a captar la atención de viajeros y especialistas tras su apertura oficial al turismo en diciembre de 2024. El complejo arqueológico emerge como uno de los destinos más atractivos del sur del país por su riqueza histórica y entorno natural. Con más de 300 estructuras restauradas, el sitio destaca por sus construcciones de origen inca y su privilegiada ubicación dentro del Área de Conservación Regional Tres Cañones. Sus paisajes ofrecen vistas hacia el cañón del río Apurímac, convirtiendo el recorrido en una experiencia que combina historia y naturaleza. Lejos de las rutas de turismo masivo, T’aqrachullo mantiene un entorno de tranquilidad y silencio propio de los paisajes altoandinos, características que fortalecen su atractivo para visitantes interesados en experiencias menos concurridas. La ciudadela reúne elementos de arquitectura ancestral y escenarios naturales que aún conservan un aire de descubrimiento reciente.