Un reciente estudio científico de acceso público está generando gran atención internacional, tras la participación de investigadores —incluidos profesionales latinoamericanos— que realizaron un hallazgo en un bosque denso cercano a la región amazónica. El descubrimiento ha causado impacto al tratarse de una especie que habría habitado la Tierra hace aproximadamente 280 millones de años, lo que aporta nuevas pistas para comprender la enigmática evolución de los tetrápodos. Con el paso del tiempo, nuevas evidencias aportadas por especialistas de distintas áreas continúan sorprendiendo a la comunidad científica. En esta ocasión, un denso bosque cercano a la Amazonía se ha convertido en el escenario de un hallazgo relevante. Un equipo de paleontólogos, encabezado por Jason Pardo, habría encontrado allí la mandíbula fosilizada de un antiguo animal, un descubrimiento que podría aportar información valiosa para comprender mejor especies del pasado remoto.
Así se detalla en un artículo publicado en la revista Proceedings B de la Royal Society, así como en una nota difundida por el Field Museum de Chicago. La información fue dada a conocer a inicios de marzo de 2026, revelando el descubrimiento de una nueva especie denominada “Tanyka amnicola”, la cual habría habitado la Tierra hace aproximadamente 280 millones de años.
Este hallazgo resulta relevante porque aporta nuevas evidencias para el estudio y la comprensión de la evolución de los tetrápodos, abriendo nuevas líneas de investigación sobre sus orígenes y diversificación.
“Tanyka pertenece a un linaje antiguo que desconocíamos que hubiera sobrevivido hasta nuestros días, y además es un animal realmente peculiar“, remarca Jason Pardo como autor principal de dicho estudio de investigación, y que trabajó en este proyecto aprovechando beca postdoctoral obtenida, destacando además que junto a mandíbula fosilizada, terminaron hallándose ocho huesos similares, y de unos quince centímetros de largo cada uno.
Cabe resaltar asimismo, que el solo hallazgo de maxilar inferior señalado, confirmaría hoy su relación con especie vinculada a “fósil viviente” para época de hace 275 millones de años aproximados.
Llegaba el inicio de julio 2025, y desde la sede del Ministerio de Cultura (Mincul), la doctora Ruth Shady, directora de la Zona Arqueológica Caral (ZAC), sorprendía presentando públicamente los resultados de 8 largos e intensos años de investigaciones en la denominada “Ciudad de la Integración Social” de las poblaciones del valle de Supe del periodo Formativo Temprano que hoy figura declarada como Patrimonio Cultural de la Nación.
Estos hallazgos arqueológicos han traído consigo que la prensa local e internacional pueda conocer los detalles entorno a los resultados de los estudios sobre Peñico, el centro urbano que da la vuelta al mundo, y se desarrolló siguiendo la tradición cultural de Caral.
“Por su ubicación estratégica, articuló a poblados de la costa y la sierra de Supe y Huaura, así como el espacio alto andino de la región”, remarca la Dra. Shady mientras realizaba la presentación oficial de los avances en la investigación, conservación y puesta en valor de aquella “Ciudad de la Integración Social” ubicada en la costa norcentral peruana, y construida a 600 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.).
Con respecto al descubrimiento como tal, la docente sanmarquina y directora de la Zona Arqueológica Caral (ZAC), hace hincapié también en que Peñico ahora se suma a los sitios arqueológicos ya visitables bajo la presente gestión, siendo éstos los siguientes integrando el programa “VIAJES CULTURALES”:
Ciudad Sagrada de Caral
Ciudad pesquera de Áspero
Ciudad agropesquera de Vichama
Rodeado por cerros de hasta 1.000 metros de altura, Peñico estuvo asentado sobre una terraza geológica paralela al río Supe y un gran cono de deyección erigido a 600 m.s.n.m. alrededor del año 1800 a.C., planteando los investigadores de la ZAC como hipótesis, que después de la pérdida de prestigio de las primeras y más antiguas ciudades principales del valle de Supe, sus pobladores “continuaron participando activamente en las redes de interacción social y económica consolidadas en épocas anteriores”.