Esperanza y Ana Celia Rosas viven en Lima. Este año pandémico no pudieron grabar mucho juntos, pero han editado el manual. (Foto: Planeta/IG: Tejiendo Perú)
Esperanza y Ana Celia Rosas viven en Lima. Este año pandémico no pudieron grabar mucho juntos, pero han editado el manual. (Foto: Planeta/IG: Tejiendo Perú)
Por Gabriela Machuca Castillo

El recuerdo más antiguo alojado en la memoria de Ana Celia Rosas es aquel en el que su madre Esperanza (78), sentada junto a su vieja máquina de coser Singer, le está enseñando a usar los palitos de tejer. Rondaba ella los tres o cuatro años. Desde entonces, no hay temporada en su vida en la que se ha detenido. Tejer es para la limeña de 54 la conexión íntima con su querida mamá, la tradición que ambas heredaron de la abuela Ana María, la pasión y la terapia que la han acompañado cuando las aguas han estado calmas y convulsas, especialmente en este último año. Tejer le ha significado también convertirse, siempre en dupla con su progenitora, en youtuber. Casi dos millones de hispanoamericanos las siguen en una muy famosa cuenta que ya tiene 12 años de creada. Esta es conocida como Tejiendo Perú. Tejer es, pues, el pasado poderoso y presente relisiente. Y el futuro, pues ambas están publicando un libro con el mismo nombre, con el cual planean poner a mover las manos y la creatividad tanto a principiantes como a las más duchas.

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