![Dejó el banco por la TV: Enrique Espejo, ‘Yuca’, el secundario que hizo reír a todo el Perú [IN MEMORIAM]](https://elcomercio.pe/resizer/v2/HIIX6XXGQNGEBNSJ2SK6YOKGG4.jpeg?auth=21e41b3ebf25a1e6a87c0b3589f6de0cd5b4a0c8fe8cd626d2cbc8913fe0b2c8&width=300&height=200&quality=75&smart=true)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/LILADAAUGRA4TMIIUP7HQS2XRM.jpg)
Miguel Barraza es un cómico a la antigua. Pícaro, lisuriento, eléctrico contador de chistes, Ferrando lo descubrió en la calle, dijo “Va pa’ la Peña” y su vida cambió para siempre. Hizo de la fonomímica una alocada herramienta para hacer reír, tanto como sus frases irrepetibles (¡A comeeerrrrrr….!) o sus invocaciones a su tía Juana Cucha (“óyela, entiéndela, escúchala”).
Al ‘Chato’, que a los 70 años ha sobrevivido a tres infartos cerebrales, acaban de descubrirle un cáncer de próstata. “En 20 días sabré si me operan o me someten a quimioterapias. Lo que salga lo aceptaré con hombría, el ‘canciller’ no me va a vencer, yo sigo con mis sueños”, cuenta, dispuesto a dar pelea, en entrevista con El Comercio.
Quizás a las nuevas generaciones les suene como algo lejano el nombre del rey de las noches televisivas ochenteras, alma de “Humor redondo” y “Yo mismo soy”, invitado recurrente de “Trampolín a la fama” y pareja eterna del recordado ‘Gordo Casaretto’. El ‘Chato’, con sus aciertos y errores, ha hecho reír al país por más de 50 años. Y eso no habrá manera de agradecérselo.













