Lozano participó directamente en los procesos de cásting para la serie. Para el escritor, los actores fue una de las claves para el éxito de Merlí e incluso lo inspiraron para nuevas ideas, especialmente para el lenguaje. (Archivo personal)
Lozano participó directamente en los procesos de cásting para la serie. Para el escritor, los actores fue una de las claves para el éxito de Merlí e incluso lo inspiraron para nuevas ideas, especialmente para el lenguaje. (Archivo personal)
Renzo Giner Vásquez

“Me llamo Merlí y quiero que la filosofía los haga ‘trempar’ [excitar en catalán]”, es la frase con la que Merlí Bergeron –interpretado por Francesc Orella– se presenta ante sus alumnos, a partir de entonces conocidos como los peripatéticos. La escena es parte de la exitosa serie española que alcanzó la fama global gracias a Netflix.

Por ello, si usted fue uno de los que lamentó el final de las aventuras de este peculiar profesor de filosofía y sus alumnos, se alegrará de saber que el creador de la historia, Héctor Lozano, publicó un nuevo libro titulado “Cuando fuimos los peripatéticos” [Planeta, 2018], en el que narra más detalles sobre la historia. El escritor accedió a contestar algunos correos y contarnos más detalles al respecto.

— Merlí nació de la conversación que tuvo con un amigo suyo...
Sí, él es profesor y me explicó que estaba cuidando a un alumno que sufría de agorafobia. Tenía que visitarlo dos veces por semana y sacarlo a pasear. Cuando lo escuché, dije: “¡Aquí hay una serie!”.

— ¿Fue fácil hablar de filosofía en la TV?
Es muy fácil si crees en ello. Yo lo tenía clarísimo y fue un éxito. Esta combinación sorprendente de filosofía y adolescentes es la clave del éxito de Merlí.

— ¡Ahora todos queremos tener un profesor como Merlí! ¿Por qué gustó tanto este personaje?
Porque a todos nos gustaría ser alguien como Merlí. Él dice lo que piensa, no se para ante nada, y tiene defectos como nosotros. No es perfecto. Esta genial imperfección es la que atrae tanto.

— ¿Es cierto que desde la emisión de la serie ha aumentado el número de jóvenes que estudian filosofía en Barcelona?
¡Si! Y estoy encantado. Los jóvenes se dan cuenta de que la filosofía es para todos los públicos y, lo mejor de todo, ¡puede ser divertida!

— Además de la agorafobia abarca temas como la homosexualidad, el cáncer, las drogas, la maternidad adolescente y el ‘bullying’. ¿Cuál fue el tema más difícil de abordar?
La agorafobia, pero por eso me documenté bien para escribirlo.

— Hay quienes encuentran en Merlí ciertas actitudes machistas, ¿qué opina?
Yo creo que no las hay. Merlí se siente atraído por mujeres y lo dice sin tapujos. Más de una vez le han dicho que no. No siempre le va bien en amores y en el sexo. Algunos criticaron que en el primer episodio ya tuviera una aventura con una profesora joven. Yo me pregunto: si Merlí fuese una mujer de 60 años y se metiera en la cama con un joven de 25, ¿pasaría algo? Yo creo que no. Celebremos que hombres y mujeres –cuando el sexo es consentido– pueden hacer el amor.

— ¿Cuánto de su vida está plasmada en la serie?
¡Ufff, mucho! Yo vuelco casi todo lo mío en la serie, aunque la gente que me conoce no se da cuenta. Yo considero que un escritor es como una esponja, traslada casi todo lo que tiene a nivel personal al guion y el entorno también aparece. El secreto es explicarlo todo más bonito que en la vida real, hasta los dramas.

— Y de los peripatéticos, ¿cuál fue la historia que a usted más le apasionó?
A mí la que más me gustó fue la historia de los cinco alumnos castigados en clase. Fue un homenaje a “El club de los cinco” de John Hughes. También la trama personal de Marc me encantó.

— ¿La serie danesa “Rita” le sirvió de inspiración? Hay evidentes similitudes entre ambas historias...
De ninguna manera. Yo conocí “Rita” cuando ya habíamos rodado la primera temporada. Vi solo 4 capítulos y creo que es una serie que está bien, aunque me parece fría. Merlí, en cambio, es emotiva. Mi inspiración la he dicho siempre: “La sociedad de los poetas muertos” y “El club de los cinco”. Dos películas geniales con adolescentes. Aunque tengo muchas más pelis, novelas y obras de teatro que me inspiran.

— Ha dicho que su nuevo libro es “un regalo para el público y para mí”. ¿Cómo se animó a hacer este regalo?
Me lo propuso mi editora y la idea me encantó. Quería regalarle al público un documento que uniera lo mejor de la serie, con más detalles e igual de divertida y emotiva. Y, por supuesto, ¡también con filosofía! Me consta que en el Perú hay muchos fans de la serie porque he recibido muchos mensajes desde allá. En la novela encontrarán una mirada hacia un pasado que les resultará familiar, narrada por Bruno, el hijo de Merlí. La novela está en listas de más vendidos por toda Latinoamérica. Para mí fue un regalo el éxito de la serie en vuestras tierras. Yo respondo con esta novela.

— ¿Puede contarnos alguna de las historias del libro?
Bruno se va dos veces a Roma. En su primer viaje se enamora y en el segundo va a la escuela… Todas sus vivencias en Italia están detalladas en la novela. Me hubiera encantado escribir un capítulo que transcurriera en Roma.

— ¿Nunca se vio tentado a cambiar el final de la serie?
No. Tuve claro el final desde la primera temporada, justo antes de comenzar a rodar. Sabía que quería llegar allí y así fue. Nunca tuve un final alternativo.

Héctor Lózano

Creador de Merlí 

Nací en Sabadell, Barcelona, hace 43 años. Estudié dramaturgia y dirección escénica. Escribir la historia de Merlí me tomó en total cinco años. Casi no sigo ninguna serie pero me encanta el cine. Ahora estoy acabando de escribir el guion para una película.

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