Redacción EC

JUAN AURELIO ARÉVALO

Milagros Leiva cree que cuando alguien habla sin peros normalmente se acerca mucho a la verdad y la verdad es incómoda.

Especialmente para los políticos.
Sí, por eso vamos a tener mucho ‘memorex’ en el programa. Vamos a recordarles lo que prometieron, cómo opinaron. Pero no invitaré solamente a políticos. También estarán personajes del deporte, del espectáculo que han marcado la agenda.

A tus invitados en “No culpes a la noche” les sueles repetir una frase: “Ud. me está queriendo decir”. En el fondo eso significa: usted me está mintiendo...
A veces siento que los invitados políticos tratan de disfrazar lo que han hecho con mentiras o con ataques al otro. Y parece que no les importa porque aquí los escándalos duran siete días y luego la gente los olvida. ¡Qué importa que López Meneses haya tenido más resguardo policial que el presidente! Total, ya pasaron cuatro meses y nadie dice nada, ¿no?

Cuando termina tu programa en la noche y ya no te vemos en la pantalla, ¿qué haces?
Cuando es un tema muy álgido me quedo con el personaje conversando y le sigo reclamando.
Algunos se van rápido, con la sensación de que metieron la pata.

¿El ex primer ministro Juan Jiménez se fue así?
Sí, se fue muy pronto. Yo me despedí muy apenada. Le dije que no podía creer lo que había dicho. No sé qué le pasó, debió estar en un pésimo momento personal para haber dicho que hay una histeria colectiva sobre la inseguridad ciudadana. Hasta terminé llorando. No podía creer que la autoridad más importante del país ,después del presidente, fuera capaz de contestar eso. Ahí entendí por qué los sicarios siguen ganando terreno en el Perú.

¿Sientes que tienes la misión de perseguir al malo?
No. Yo lo que quiero es que la gente escuche argumentos y puntos de vista de cualquiera. Incluso de los malos.


A menudo te escuchamos decir que tu sueño es entrevistar a Nadine Heredia.

Me muero por entrevistarla. Una vez me llamó a Palacio y me recibió en una oficina en la PCM. Yo no suelo ir a conversaciones con políticos, pero esa vez fui porque era la primera dama.

¿Para qué te llamó?
Para hablar de varios temas, pero entre ellos me dijo que yo no le creía que no iba a ser candidata en el 2016. Yo le pedí que me diera una entrevista para que el público pudiera escucharla, pero me dijo que no, “¿para qué, si no me vas a creer?”. A ella no le tiene que importar si yo le creo o no, sino si le cree el pueblo.

¿Pero tú le crees?
Yo creo que ella sabe que no le conviene.

¿Ella gobierna?
No quiero decir eso. Me molesta que le digan ‘Cosito’ al presidente. Me indigna. También me molestaba que le dijeran ‘Cholo’ a Toledo. Que Humala tolere eso y que a la gente le parezca broma, no me parece.

¿Y cómo tomas que la pareja presidencial siempre esté jugando al misterio?
Me sorprende cómo jugaron con la posibilidad de que ella pudiera ser candidata cuando nosotros hemos pasado por un trauma político como la reelección de . Ese juego, ese “hablen nomás”, me incomodó. Fue una burla. Y luego salieron a responder solo porque García habló de la reelección conyugal y ellos bajaron en las encuestas. ¿Solo cuando bajan en la popularidad hablan y cuando están arriba se burlan? Yo creo que el gran proyecto del Perú no es el de ellos, es la democracia.

¿Sientes que te quedas con más preguntas que respuestas al finalizar tus entrevistas?
Todas las noches me voy pensando que el tiempo es tirano, que no pude hacer todas las preguntas. Todas las noches me doy con mi látigo imaginario y me digo: "¿Por qué no me contestó esto?". No me canso de preguntar. Siento que soy como una detective, podría estar todo el día detrás de alguien.

¿Y quiénes serán tus primeros invitados en tu nuevo programa?
Jason Day confesará toda su verdad. También habrá un personaje político que tiene mucho que contar. Este es un año electoral, así que quiero tener a todos los candidatos a la Alcaldía de Lima y le prendo mis velas al santo de los imposibles para que Castañeda me dé una entrevista. También quiero tener a todos los candidatos a las presidencias regionales.

El nombre de tu programa habla de peros. Tú también te has impuesto varios en tu carrera. Hace un año decías que no sabías si lidiar con la señal abierta.
Creo que ahora tengo más recursos para enfrentar a mis propios miedos. Pero sé que ahora tengo la oportunidad que siempre soñé: tener un programa de entrevistas en señal abierta. Y me encantaría que en el futuro pudiera ser con público.

¿Te molesta que tus críticos te llamen ingenua?
Yo ironizo bastante. Le tomo el pelo a la gente, pero a veces creo que no se dan cuenta. Me causa gracia cuando me dicen que soy ingenua, pero qué puedo hacer si hay gente que no sabe leer una ironía. Tolero todas las críticas que me hacen, pero no tolero los insultos.

¿Cuál es tu principal autocrítica?
No sé medir mis tiempos.

¿Tu principal virtud?
Saco confesiones inesperadas.

Te vas a enfrentar por primera vez al ráting. ¿Te preocupa?
El ráting es un indicador, pero no un dictador.

¿Qué mensaje le dejas a tu competencia? A Aldo Mariátegui y a Mónica Delta...
El sol sale para todos. Lo mejor que le puede pasar al público es tener alternativas.