Por Lilia Córdova Tábori

No es nada común ver un barco en una carretera. Eso fue lo que exclamaron cientos de automovilistas que se cruzaron con una bolichera en el camino a Monterrico. La embarcación no estaba precisamente sobre un cardumen de anchovetas sino de un poderoso camión que lo conducía para ser reparado. Si esta escena se repitiera en nuestros tiempos, tal vez habría sido tendencia en redes sociales.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: