Por Miguel Villegas

Fue él, André Carrillo, uno de los cinco jugadores con los que Oscar Ibáñez tuvo una charla privada, hace unas semanas, para preguntarle cómo está. Cómo ha mirado el proceso tortuoso de estos dos años. Cuánto está dispuesto aún a pelear por la selección. La respuesta le dio al entrenador la certeza sobre qué hombros reconstruir a su equipo: “Ponme donde me necesites”, le dijo.

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