En Lima Metropolitana, durante el trimestre móvil entre diciembre del 2021 y febrero del 2022, unas 4,8 millones de personas contaban con un empleo, cifra menor en 2% al mismo período de hace dos años, previo al inicio de la cuarentena por el COVID-19. Por otro lado la población inactiva (quienes no tienen empleo pero tampoco lo buscan) también creció en dicho período, pasando de 2,4 a 2,7 millones. La participación de este grupo dentro de la población en edad de Trabajar (PET) también subió del 31,3% al 33,3%, respectivamente.
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La recuperación de la PEA ocupada se dio desde inicios del 2021, superando los niveles del año anterior, con una menor velocidad registrada en los últimos meses. Sin embargo, aún se encuentra por debajo de todo el período 2019 [ver infografía].
Asimismo, los limeños que se mantienen dentro de la población activa encuentran más dificultades para conseguir un trabajo. La cifra de desempleados durante el trimestre móvil comprendido entre diciembre del 2021 y febrero del 2022 asciende a 477 mil personas, número que representa el 8,9% de la PEA y que es mayor al 7,1% registrado entre diciembre del 2019 y febrero del 2020. La duración del desempleo en general también subió de 2,4 a 3 semanas en los últimos dos años, según la última Encuesta Permanente de Empleo (EPE) elaborada por el INEI.
La ralentización en la generación de empleo también se evidencia a nivel nacional. Si bien a lo largo del 2021 el empleo formal han tenido una variación interanual positiva respecto al 2020, también se observa apenas un leve incremento respecto al 2019. En febrero, los puestos de trabajo formales en el sector privado sobrepasaban los 3,8 millones, cifra 7,8% por encima de febrero del 2021, pero apenas 1% más que el mismo mes del 2020.
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“De acuerdo a la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO), en el 2021 estábamos en niveles de empleo formal similares a los del 2014. Hasta ese año tenemos que retroceder para encontrar una situación del empleo formal parecida a la actual, a la que se llegó en parte por la pandemia, y en parte porque no se aplicaron las políticas para revertirlo”, afirmó Miguel Jaramillo, investigador principal de GRADE.
En este contexto, el incremento de la RMV podría golpear a los trabajadores que buscan empleos de menores ingresos, pues aumenta barreras para poder acceder a ellos. “El incremento de la RMV va a golpear especialmente al empleo formal de menor productividad y posiblemente tenga un efecto ‘informalizador’ en estas empresas. Las mypes y micro empresas no contratarán más debido a este aumento, por lo que la RMV posiblemente no ayudará de manera determinante al incremento de los ingresos reales de las personas”, explicó Alvaro Monge, gerente general de Macroconsult.
Desde el inicio del relajamiento de las restricciones, la velocidad de recuperación del subempleo ha sido más rápida que la de la población adecuadamente empleada. El primer grupo (caracterizado por trabajar menos de 35 horas semanales o percibir un ingreso insuficiente para cubrir la canasta básica) alcanza los 2,1 millones en Lima, mientras que el segundo llega a 2,6 millones. En tanto, antes de la pandemia el ratio entre los adecuadamente empleados y subempleados era de 1,8, actualmente ha bajado a 1,2.
“La pandemia es el principal factor que explica las tendencias entre el empleo adecuado y el subempleo, pero también la incertidumbre que se vivió en 2021 hace que el empleo adecuado se retrase. Si hubiésemos tenido una economía más dinámica que atrajera mayor inversión en el 2021, como consecuencia hubiéramos tenido un mayor empleo adecuado. Sin embargo, eso no pasó y su crecimiento se ha aplanado”, detalló Monge.
El subempleo no es el único síntoma de precariedad, ya que la informalidad también sigue en aumento. Los especialistas advierten que en la agenda del Gobierno no se encuentran medidas para la creación de empleos formales.
“En 2021 llegamos al récord de personas trabajando en la informalidad en el país, 9,5 millones. El MTPE no quiere ver que tenemos un problema o, en todo caso, no lo prioriza. Uno mira la agenda 19 [hoja de ruta que sigue el MTPE en coordinación con representantes sindicales] y no encuentra instrumentos para promover el empleo formal”, advirtió Jaramillo.