Venezuela:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/FOAWNU36LZEMND6PV364WNV7PY.jpg)
(BLOOMBERG). El gobierno alemán se involucra en los esfuerzos por frustrar la oferta de una empresa china por el fabricante de robots Kuka AG antes del viaje de la canciller Angela Merkel al país asiático la semana que viene.
El conflicto se intensifica antes de la llegada de Merkel a Pekín el domingo en su novena visita como canciller junto a unos veinte ejecutivos de empresas alemanas. La visita podría diferir de celebraciones de lazos comerciales de años anteriores en tanto la relación se vuelve más competitiva y Merkel enfrenta una creciente presión local para que proteja a Kuka, a la cual ve como una empresa modelo que combina tecnología digital y los puntos fuertes de la industria alemana.
Funcionarios gubernamentales se reunieron en Berlín con el máximo responsable de Kuka, Till Reuter, para analizar propuestas alternativas después que Midea Group Co., con sede en Foshan, China, ofertara el mes pasado 4.600 millones de euros (US$5.200 millones), según una persona familiarizada con la opinión de la canciller sobre el tema. Merkel y el máximo responsable de Siemens AG, Joe Kaeser, evaluaron hace poco el tema de Kuka, según otra persona.
“China y Alemania son países con mentalidades similares. Ambos se concentran mucho en la producción industrial”, dijo Hans Kundnani, miembro del Fondo Marshall de Alemania en Berlín, en una entrevista. “Compiten cada vez más en áreas de calidad superior parecidas”.
SOCIOS
Kuka, que tiene sede en la ciudad bávara de Augsburgo, provee equipos de automatización a empresas como Airbus Group SE, Volkswagen AG y Fiat Chrysler Automobiles NV. Merkel visitó la sede de la compañía el año pasado, lo que subraya la importancia de la firma, y recorrió en abril su exhibición de robots en la exposición industrial de Alemania en Hanover junto con el presidente de Estados Unidos Barack Obama.
En la agenda de Merkel del 12 al 14 de junio en Pekín y Shenyang están previstas una reunión conjunta de gabinetes y reuniones con el presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro, Li Keqiang.
Como el crecimiento económico de China se desacelera, sus empresas se expanden con fuerza en el exterior con apoyo del gobierno y estrategias de inversión a largo plazo. Midea dijo la semana pasada que su oferta por el fabricante de robots era “la que más conviene a los intereses” de sus empleados y accionistas.
El vicecanciller alemán, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, encabeza las iniciativas para encontrar otros inversores para Kuka y advirtió esta semana que Europa necesita normas para poner freno a la “competencia desleal” de países con economías estatistas como China. Agregó que Alemania no planea modificar por el momento su ley de inversión extranjera para impedir la adquisición de participaciones.











