Hace algunos años, un amigo asegurador me explicó que la letra chica de esos largos contratos que nos presentan se escribe así para protegerse de ese 2% que los estafan con reclamos falsos y actos incorrectos realizados de mil formas creativas. Y por culpa de ese 2%, los demás pagamos precios más elevados y contratos casi imposibles de leer completos. Vivimos en el mundo de la desconfianza, mirando los titulares con las fechorías, crímenes, robos o estafas de ese 2%, que solo velan por sí mismos y sus cuotas de poder, sus intereses personales o partidarios, cometiendo actos de corrupción entre mil y otras cosas. Hoy me gustaría proponer focalizar nuestra atención en el otro 98%, en las personas de bien.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: