El cambio de gestión en Petro-Perú se acelera tras los últimos acontecimientos desarrollados en la estatal, como la controversial reorganización de su estructura gerencial, aprobada de forma sorpresiva el miércoles 5 de agosto.
Y es que la medida -que trae aparejada la creación de nuevas gerencias y aumentos salariales- causó malestar en el Gobierno, motivándolo a cambiar de forma inmediata al presidente del directorio, Edmundo Lizarzaburu, y a toda su plana directiva con la sola excepción de Carlos Linares, actual vicepresidente.
Dicho cambio se verificó este jueves 6 de agosto en horas de la tarde, según señalaron diversas fuentes a este Diario. Cerca de las 10 p.m. de ayer, Petro-Perú confirmó las remociones y nuevos nombramientos en un hecho de importancia enviado a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV).
Para reemplazar a Lizarzaburu, el Ejecutivo ha designado a un antiguo conocido de la petrolera: Oliver Stark, quien dirigió la empresa entre junio y setiembre del 2024.
Previo al comunicado enviado a la SMV, El Comercio se comunicó con Stark, quien nos confirmó la noticia.
Con él, ingresan tres directores: César Burga Rivera -otrora director independiente de Petro-Perú-, Daniel Cabrera Ortega y Víctor Andrés Belaunde Gutiérrez.
Cabe recordar que Stark fue el primer presidente de la estatal que recomendó su restructuración con el objetivo terminar con los continuos rescates financieros del estado peruano.
Durante su gestión se transparentaron los continuos problemas operativos que venía experimentando la nueva refinería de Talara, en especial, la planta de flexicoking (FCK), razón por la cual propuso una auditoria forense que aún no se ha ejecutado.
Y también se planteó la necesidad de concesionar o poner en venta la sede central de Corpac, trasladando a todo el personal administrativo a Talara.
Stark tiene por delante la misión de reorganizar la empresa en coordinación con ProInversión. Su designación y la de los nuevos directores será oficializada en la SMV en las próximas horas.