El terremoto de Chincha y Pisco en el 2007 fue un sismo registrado el 15 de agosto de 2007 a las 23:40:57 UTC. (Foto: El Comercio)
El terremoto de Chincha y Pisco en el 2007 fue un sismo registrado el 15 de agosto de 2007 a las 23:40:57 UTC. (Foto: El Comercio)
Redacción Economía

El Perú está situado en una zona sísmica y pese a ello hay muchos bienes de capital, como obras de infraestructura, viviendas, edificios comerciales, empresas, maquinaría y equipo que no están asegurados, según la Asociación de Empresas de Seguros (Apeseg).

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En la actualidad, los seguros contra terremotos se ofrecen en el mercado como parte de un portafolio de coberturas contra todo riesgos. En este paquete de coberturas están terremoto, incendio, tsunami, rotura de cristales y lucro cesante, por citar las principales. 

De acuerdo a Eduardo Morón, presidente de Apeseg, sobre la base de la información de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), en el Perú solo el 26% de los bienes de capital están protegidos con una póliza contra todo riesgo, en tanto, que la diferencia es vulnerable a un sismo.

Según Morón, este 26% equivale a un valor asegurado por alrededor de los US$253.000 millones. "Al cierre del 2018, solo la cuarta parte de nuestro stock de capital está cubierto. Aquí hablamos de infraestructura, fábricas, edificios, maquinaria y equipo, entre otros, tanto público como privado", comentó Morón.

Asimismo, comentó que en una peor situación se encuentra la cobertura de los bienes de capital en Loreto, Ucayali, San Martín, Huánuco y Madre de Dios. Justamente en la primera región aconteció el último terremoto del fin de semana.

 De acuerdo con el ejecutivo, aproximadamente, solo el 15% de los bienes de capital público y privado está asegurado contra todo riesgo. Así, la suma asegurada -o valor que se pagaría en caso de suceder un fuerte siniestro- alcanzaría los US$7.500 millones.

Morón sostuvo que dada la escasa cobertura contra terremotos en el país y la informalidad de las construcciones -que hacen que las viviendas puedan ser no asegurables- lo que sería recomendable para el gobierno es contratar un seguro contra todo riesgo indemnizatorio. Así, en caso de suceder un terremoto o un riesgo de la naturaleza, el seguro cubriría un determinado monto a cada damnificado.