Suboficial Luis Magallanes: “No ha sido mi intención lastimar a nadie, mucho menos quitarle la vida a una persona”
El agente policial, investigado por la muerte de ‘Truko’, aseguró que actuó por miedo a ser asesinado tras ser agredido por un grupo de manifestantes en el Centro de Lima.
El suboficial de la Policía Nacional del Perú (PNP), Luis Magallanes, afirmó que actuó por temor a perder la vida durante los enfrentamientos ocurridos el pasado miércoles 15 de octubre en el Centro de Lima, donde falleció el joven artista urbano Eduardo Ruiz Sanz, conocido como ‘Truko’.
El suboficial de la Policía Nacional del Perú (PNP), Luis Magallanes, afirmó que actuó por temor a perder la vida durante los enfrentamientos ocurridos el pasado miércoles 15 de octubre en el Centro de Lima, donde falleció el joven artista urbano Eduardo Ruiz Sanz, conocido como ‘Truko’.
El efectivo es investigado por el presunto delito de homicidio simple y, de manera alternativa, por homicidio culposo agravado. Actualmente permanece internado en el hospital Nacional PNP “Luis N. Sáenz” debido a las lesiones sufridas en la cabeza durante las manifestaciones.
En una entrevista concedida a Milagros Leiva para Willax Televisión, Magallanes relató que él y otros agentes recibieron la orden de ubicarse “a las 15:30 a la altura del Congreso, en la avenida Abancay, para hacer seguimiento y capturar a los manifestantes que son violentos (...) que tengan bomba molotov, palos, piedras, que agreden a los efectivos policiales”.
El suboficial sostiene que mientras realizaban el operativo fueron increpados por un grupo de personas. “Nos empiezan a gritar ternas con palabras soeces (...) y nos comienzan a tirar piedras y botellas (...) comenzamos a correr”, declaró.
Magallanes señaló que fue alcanzado por un grupo de manifestantes que lo golpeó y lo identificó como policía. “Dos personas de sexo masculino me agarran a mí y me dicen ‘terna’ y vienen como 80 a 90 personas, me empiezan a golpear y escupir (...) yo les decía en todo momento ‘yo estoy con ustedes, suéltenme’. Una persona abre mi mochila y ve mi chaleco identificatorio y me empiezan a golpear; se dan cuenta que soy policía”, relató.
El efectivo indicó que, en su intento por escapar, una persona le levantó su polera y descubrió su arma de fuego. “Me decían: ‘Está con arma, este terna. ¡Hay que matarlo, quémenlo!’”, afirmó.
“Al momento que estoy corriendo yo escucho un sonido de disparo de fuego, ahí es cuando saco mi arma, desenfundo mi arma y miro para observar si hay una persona que me está siguiendo con arma de fuego. Veo a la turba y a una persona de sexo masculino a metro y medio de mí. Lo que yo hago es disparar porque ya estaba golpeado y mareado, disparo al piso como para repeler el ataque que me estaba haciendo”, dijo.
El agente insistió en que su reacción fue motivada por el temor a ser asesinado. “En ese momento sentía que mi vida estaba en peligro, sentía que si me agarraban me quitaban mi arma, me mataban (...) me iban a quemar”, sostuvo.
Posteriormente, afirmó que se desplomó tras recibir un golpe en la cabeza y que fue despojado de su arma y dos teléfonos móviles por un grupo de manifestantes antes de ser trasladado al hospital de la Policía.
Magallanes expresó su pesar por la muerte de Ruiz Sanz. “No ha sido mi intención lastimar a nadie, mucho menos quitarle la vida a una persona. Era el miedo y el temor de que me maten a mí, pero nunca apunté al cuerpo de nadie, sino al piso”, aseguró.
El suboficial también ofreció disculpas a los familiares del joven artista. “Es muy doloroso para una familia. Yo les comprendo a ellos. Y desde el fondo de mi corazón pediría disculpa. Te juro que jamás lastimaría a ninguna persona”, manifestó.
Eduardo Ruiz, un joven de 32 años, fue asesinado de un balazo en el estómago a metros de la plaza Francia. Foto: América Noticias
De acuerdo con el informe de necropsia del Ministerio Público, la bala que causó la muerte de Ruiz Sanz ingresó con una trayectoria de adelante hacia atrás, de izquierda a derecha y de abajo hacia arriba.
El documento también señala que el proyectil no presenta indicios de un disparo directo a corta distancia y muestra imperfecciones, lo que sugiere que pudo haber rebotado antes de impactar en la víctima.