"The Favourite". (Foto: Difusión).
"The Favourite". (Foto: Difusión).
Sebastián Pimentel

"" es el caso típico de un filme que logra internacionalizar y popularizar la carrera de un director de culto y de público reducido. La trayectoria del ateniense comienza con la comedia "Mi mejor amigo" (2001). Pero su carrera cobra impulso con "Canino" (2009), historia de una familia enloquecida, donde los hijos están prohibidos de conocer el mundo exterior a la casa de los padres.

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Pues bien, "" también es la historia de otro encierro, el de la mujer más poderosa de Inglaterra. Se trata de Ana Estuardo (Olivia Colman), quien en el siglo XVIII unificó en un solo reino –el de Gran Bretaña– a Inglaterra y Escocia. El guion de Deborah Davis y Tony McNamara se centra en la relación lésbica de la reina con su consejera, la duquesa de Marlborough (Rachel Weisz), y con la sirvienta arribista devenida en cortesana Abigail Masham (Emma Stone).

Es verdad que las cintas de época suelen ser pretextos para lucir aspectos vistosos y no muy sustanciales (vestuario, decoración). No obstante, el director de "Langosta" (2015) y "El sacrificio del ciervo sagrado" (2017) sabe aprovechar el material histórico para renovarlo y extender el espectro de su 'leitmotiv': la desmitificación del orden civilizatorio.

Como Luis Buñuel en "El ángel exterminador" (1962), desenmascara el sustrato sexual, fetichista y sádico de las élites, esos dueños del poder. De ahí la forma tan poco glamorosa de exhibir los polvos y pelucas que, lejos de embellecer, hacen más grotescos a los lords y ladies. De ahí la abundancia de animales como símil predilecto, incluyendo una aparatosa carrera de patos en el salón del palacio de la reina.

En "", las intrigas y los contubernios secretos –elementos que suelen configurar las películas relacionadas a las monarquías europeas– se convierten, con el talento de Colman, Weisz y Stone, en un fuego cruzado lleno de histeria, locura y patetismo. Algo parecido al teatro de la crueldad, a una salvaje sátira de feroz humor negro donde los jardines están llenos de lodo y cocinas monárquicas semejan porquerizos.

Quizá algún referente que dé una idea del tono del filme pueda encontrarse en la "Amadeus" (1984) de Milos Forman, con su Mozart punk lleno de risas maníacas. Sin embargo, el magnífico arte de Forman no dejaba de ser operático, más dramático y con espacio para la ternura o el lirismo de raíz romántica. Lanthimos, en ese sentido, es un naturalista estricto, un comediante implacable: lleva las relaciones humanas hacia su sustrato animal predador, lo que desemboca en un espiral caníbal y autodestructivo.

Para lograr este foso negro que lo engulle todo, el marco es la gigantesca cárcel palaciega. Y el motor que tritura todo, la competencia que libran la duquesa de Marlborough y la sirvienta Masham. El objetivo: tener el control de la mente y el cuerpo enfermos de la reina. Falta el estilo: un uso magnífico del lente ojo de pez o super gran angular, gracias al cual se distorsiona, dando una curvatura pesadillesca, el espacio que vemos.

Las imágenes de se vuelven así tan aberrantes como esa reina cuyo sufrimiento –tuvo 17 hijos abortados o muertos al nacer– es tan hondo como su ira. Hay algo muy contemporáneo en este cine sobre una competencia salvaje para sobrevivir. Pero también una metafísica que conspira contra cualquier idealización o preciosismo. Y si la duquesa de Marlborough todavía reclamaba por algo más que un puro sadismo para su reina, se puede decir que es siempre el instinto predador el que termina por vencer. "" es un filme cautivante, provocador, osado y muy complejo.

LA FICHA
Título original: "The Favourite".
Género: biografía, comedia, drama.
País y año: Irlanda, Reino Unido, EE.UU., 2018.
Director: Yorgos Lanthimos.
Reparto: Olivia Colman, Rachel Weisz, Emma Stone.

Calificación: ★★★★