Batman, el padre más famoso del cómic
Batman, el padre más famoso del cómic

Es casi un cuarentón, huérfano y sin pareja estable. Más bien, un playboy millonario que ha crecido solo rodeado de amistades superficiales y jovencitas cazafortunas. Es Bruce Wayne, pero también es , un desequilibrado que persigue criminales en medio de la noche envuelto en una capa y mallas. ¿Cómo podría ser padre? Pues lo es, y en más de una ocasión. Esta es una lista que recuerda a quienes fueron hijos --biológicos y adoptados-- del hombre más rico de Ciudad Gótica.

El primero. Dick Grayson fue producto de la fatalidad y de la necesidad. A los guionistas les urgía un compañero que atrajera al público joven y se les ocurrió esta historia en la que un adolescente trapecista perdía a su familia en plena función a manos de un mafioso. Bruce Wayne lo adoptó y lo entrenó para impartir justicia. Llegada la mayoría de edad del joven Grayson, la familia se disolvió: Dick abandonó a Batman, dejó el traje de Robin y tomó la identidad de Nightwing. Aun así, el ex chico maravilla se ha puesto siempre a órdenes de Batman y hasta ha usado el traje del caballero de la noche ante la ausencia de su dueño.

El segundo, el más odiado. La trágica historia de Jason Todd no solo está signada por su muerte, sino por el odio de los fanáticos, que fueron los que decidieron su muerte gracias a una votación telefónica que se hizo en 1988. El joven, apenas dos años antes, había sido encontrado por Batman tratando de robarle una llanta al Batimóvil y fue adoptado legalmente por Bruce Wayne a la espera de que su coraje sirviera para combatir el crimen. Sin embargo, fue su ímpetu lo que le jugó en contra. Jason falleció a manos del Joker cuando buscaba a su madre biológica en Etiopía, pero regresó mucho después como un resucitado villano llamado Red Hood y hasta lucha por portar el traje de Batman ante la ausencia del héroe. Finalmente, sin poder conseguirlo, mejora el traje de Red Hood y se dedica a ser un brutal justiciero.

El mejor detective. La muerte de Jason Todd fue tan traumática para Batman que este se rehusó a tomar otro aprendiz. Su comportamiento se volvió más brutal y el joven Drake (tan buen detective que dedujo la identidad secreta de Batman y Nightwing) intentó reunir de nuevo al dúo dinámico. No pudo, y en su lugar luchó para conseguir que Batman lo entrenara. Años después, tras la muerte de sus padres, Tim Drake engrosaría la lista de jóvenes adoptados por Bruce Wayne, pero eso no impidió que, ante la ausencia de este, Dick Grayson lo despidiera como Robin, lo que obligó al joven Drake a usar el traje de Red Robin.

El hijo pródigo. El primer hijo biológico de Bruce Wayne es Damian. Un romance entre Bruce y Talia Al Ghul acabó con la concepción de este niño que fue genéticamente perfeccionado y creció en una matriz artificial. Para los no iniciados, Talia es hija de Ra's Al Ghul, un villano que comanda la "Liga de asesinos" que busca acabar con el mundo. Damian, un chico violento debido a su crianza, fue dejado al cuidado de su padre y recién tomó el manto de Robin cuando Wayne desapareció por un tiempo y se especulaba su muerte. Finalmente, es Damian quien muere.

El hijo y el trauma. En universos paralelos (esos que abundan en las historias de superhéroes) Batman tuvo otros dos hijos. Bruce Wayne es padre de Terry McGinnis, el Batman del futuro a través de una historia macabra: una científica había decidido que el mundo sin Batman no era aceptable, así que insertó el código genético de Wayne en una pareja a la que planeaba matar cuando el pequeño tuviera ocho años.

La hija de Batman. Batman tuvo una hija. Su nombre es Elena Wayne y aparece, también, en un universo alternativo llamado Tierra-2. Pero lo que llama la atención es la manía de Batman de unirse a las chicas malas: si la madre de Damian fue Talia Al Ghul, la de Elena es nada menos que Selina Kyle, más conocida como Catwoman.

Los hijos de Batman. Finalmente, Batman tuvo "hijos" por montón en una de sus encarnaciones más famosas. Se trata de "The Dark Knight Returns", un cómic de Frank Miller en la que un viejo Bruce Wayne retorna a las andadas. Ahí toma el mando de un grupo enorme de ex pandilleros que se hacen llamar "Los hijos de Batman". Hacia el final de la historieta, los lleva a la Baticueva, donde les enseñará a cuidar la ciudad.