Albania: se incendia el edificio del ministerio de Educación durante protestas estudiantiles
Las protestas en Albania contra el coste de los estudios y el deterioro de las escuelas escalaron este miércoles, con ataques a edificios públicos, incendios y enfrentamientos con la policía, que empleó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los estudiantes
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Un manifestante enmascarado ondea una bandera del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) mientras arden contenedores de basura durante una protesta en Albania que exige la dimisión del primer ministro Edi Rama y una mejor educación. (Foto de Adnan Beci / AFP).
Un incendio se ha declarado este miércoles en dos plantas del edificio del Ministerio de Educación de Albania tras el lanzamiento de cócteles molotov por parte de los estudiantes que protestan contra el coste de los estudios y el deterioro de las instalaciones escolares.
Un incendio se ha declarado este miércoles en dos plantas del edificio del Ministerio de Educación de Albania tras el lanzamiento de cócteles molotov por parte de los estudiantes que protestan contra el coste de los estudios y el deterioro de las instalaciones escolares.
La emisora A2 CNN informa que el incendio afectaba a la primera y segunda planta del edificio mientras los manifestantes corean “que arda, que arda” y lanzan artefactos incendiarios, que han causado otro fuego en una cercana sucursal bancaria.
Esa emisora señala que los estudiantes están marchando hacia el edificio del Parlamento y que han forzado la entrada en el Ministerio de Finanzas, en esta segunda jornada de protestas violentas en las que la Policía está empleando gases lacrimógenos y cañones de agua, y ha detenido a un número no precisado de manifestantes.
El 14 de octubre de 2026, manifestantes prendieron fuego a contenedores de basura durante enfrentamientos con la policía en el centro de Tirana, Albania. (Foto de Adnan Beci / AFP).
/ ADNAN BECI
En el centro de la capital, decenas de jóvenes encapuchados rompieron también los cristales de un banco en el centro de Tirana e intentaron arrancar losas del pavimento.
La vice primera ministra, Albana Kociu, ha reconocido el derecho a la protesta, pero ha pedido a los estudiantes que se abstengan de cometer actos vandálicos y de recurrir a la violencia, y ha denunciado “intereses políticos” tras estas manifestaciones.
“La protesta es un derecho legítimo, pero no puede utilizarse como justificación para la violencia, la destrucción de la ciudad o los horribles enfrentamientos en medio de la calle”, indicó en un mensaje en la red social Facebook.
Manifestantes prendieron fuego a contenedores de basura durante enfrentamientos con la policía en el centro de Tirana, Albania, durante las protestas que exigen la dimisión del primer ministro albanés, Edi Rama, y una mejor educación. (Foto de Adnan Beci / AFP).
/ ADNAN BECI
Los disturbios se produjeron al tiempo que los estudiantes de varias universidades de Tirana marcharon por la ciudad para denunciar el deterioro de las instalaciones, el coste de los estudios, la escasez de ayudas económicas y las pocas oportunidades de empleo tras graduarse.
Las universidades de Elbasan, en el centro del país, y Shkodër, en el norte, suspendieron las clases en solidaridad con las protestas.
La Delegación de la Unión Europea en Albania expresó hoy su preocupación por la “escalada de violencia” y pidió una actuación policial “proporcionada”.
Los enfrentamientos de ayer duraron más de ocho horas y se saldaron con 40 detenidos y varios heridos trasladados al hospital de traumatología de la capital.
Grupos de manifestantes saquearon unas oficinas financieras y quemaron su mobiliario en la calle y horas más tarde, por la noche, algunos irrumpieron en el Ayuntamiento de Tirana.
Los estudiantes se han convertido en el sector más activo de la llamada ‘Revolución de los Flamencos’, que comenzó a finales de mayo para proteger un humedal en el sur del país de un proyecto turístico de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump.
La movilización se ha ampliado desde entonces hasta convertirse en un movimiento contra el primer ministro, el socialista Edi Rama, y la corrupción, aunque su rechazo también incluye al conservador y opositor Partido Democrático.