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Nuestro deporte de bandera
“El Perú no necesita más espectadores, necesita representantes que vengan a servir, y no a servirse”, dice Paul Thorndike, miembro de Es Hoy.

CEO DE VML Perú y Miembro de EsHoy.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Si el Perú tuviera un deporte nacional, no sería el fútbol, sería vacar presidentes. Desde el 2016 lo hemos perfeccionado hasta el punto de que ya nadie se sorprende. Las elecciones del 12 de abril llegan con 36 candidatos presidenciales —el doble que en el 2021—, el retorno de la bicameralidad con un Senado que elegiremos por primera vez desde 1990, y una historia reciente que obliga a enfrentar este proceso electoral de manera diferente. Muy diferente.
En la primera vuelta del 2021, con la excusa de “mi voto no sirve” o “me da flojera”, muchos decidieron quedarse en la playa en lugar de ir a votar. El ausentismo en Lima fue especialmente alto: Miraflores (38,6%), San Isidro (38,2%), Jesús María (35,5%), San Borja (33,5%) y Surco (31,7%) lideraron la lista de los distritos limeños con más ausentismo. Los votos blancos y nulos en esa primera vuelta —17,5%— superaron al propio ganador. Y en la segunda vuelta, Castillo ganó la presidencia por solo 44.263 votos. Ahora, con 36 candidatos, el voto se dispersará como nunca. Alguien podría pasar a segunda vuelta con apenas 1’600.000 votos —menos del 6% del padrón—. Tu voto pesa más que nunca. Hay que ir a votar.
Pero hay que entender por qué. Desde el 2016, ningún presidente ha terminado su mandato. PPK renunció. Vizcarra, tras un breve paso de Mercedes Araoz, fue vacado. Luego vino Merino, luego Sagasti. Castillo fue destituido. Lo siguió Boluarte, que también fue vacada. Luego Jerí. Y hoy Balcázar. Dos presidentes elegidos, tres vicepresidentes y cuatro congresistas nos han gobernado en menos de diez años. No es un dato abstracto, es la razón por la que, más que nunca, cada voto y cada nombre en la cédula cuenta.
Y aquí viene la pregunta incómoda: ¿sabemos cómo se llama el primer vicepresidente del candidato por el que pensamos votar? ¿Y el segundo? Tomémonos un momento. Yo tampoco lo sabía. La historia reciente demuestra que cualquiera en la plancha puede terminar gobernándonos, y un congresista también. Y esta vez, además, elegimos Senado por primera vez en más de tres décadas. Ya no basta con conocer un solo nombre. Ir a votar es indispensable, pero ir informado lo es más.
Investiga antes del 12 de abril. Plataformas como Revisa Tu Candidato (revisatucandidato.pe) te permiten mirar los antecedentes de cada aspirante —presidencial, al Senado y a la Cámara de Diputados—. Revisa las planchas completas, no solo al que encabeza. Conversa, intercambia ideas, cuestiona y no elijas en la cola. Y si conoces a alguien que no quiere ir a votar, anímalo a hacerlo. De ser necesario, llévalo.
No hace falta ser analista político. Hace falta lo mismo que haces antes de comprar un celular: leer las especificaciones antes de decidir. Votar informado toma diez minutos; arrepentirse de un gobierno toma cinco años. Con 36 opciones sobre la mesa, elegir a ciegas es endosarle un cheque en blanco a un desconocido. Este 12 de abril, haz la tarea: entra a la web, compara y decide. El Perú no necesita más espectadores, necesita representantes que vengan a servir, y no a servirse.










