Como es bien sabido, el sismo de magnitud 6.1 con epicentro en el Callao el pasado 15 de junio ha provocado diversas reacciones en los peruanos, quienes han visto, en algunos casos, perjudicados sus viviendas o establecimientos por la fuerte intensidad. Incluso, el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) informó que, tras el movimiento telúrico, se registró un fallecido y cinco personas heridas. Sin embargo, la preocupación aún se mantiene latente entre los habitantes de Lima Metropolitana, debido a posibles nuevos sismos, principalmente por algunas viviendas que se han convertido en una bomba de tiempo en caso de terremoto y que representa un mayor peligro para ellos. En el desarrollo de esta nota te contamos mayores detalles al respecto.
En los últimos días, tanto los habitantes de Lima y Callao como los de otras regiones del país se mantienen expectantes ante la posibilidad de un nuevo sismo, que, según el Instituto Geofísico del Perú (IGP), podría ser de mayor intensidad. Ante ello, las viviendas no solo antiguas, sino también aquellas construidas de forma deficiente, representan un grave peligro para la ciudadanía en caso de un movimiento telúrico. Así lo dio a conocer Fernando Lazares, ingeniero del Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres (CISMID - UNI), señalando que la capital cuenta con distritos con predios vulnerables frente a un temblor.
Según declaraciones del especialista para Latina Televisión, las comunas que representan un gran peligro debido a sus edificaciones informales y con materiales inapropiados son San Juan de Lurigancho, Villa María de Triunfo, Comas, Independencia, Los Olivos y San Martín de Porres. “Alguien que ha estado en Independencia, San Juan de Lurigancho, por decir, ha experimentado el doble de movimiento que la gente ha experimentado en el Centro de Lima, La Victoria, San Borja, Surquillo y Miraflores. Coincide que las viviendas informales no están ubicados en suelos adecuados”, explicó.
Sin embargo, eso no es todo, pues, el ingeniero dejó entrever que, ante un posible desastre que podría afectar a miles de personas, los principales responsables serían las autoridades, debido a la falta de control en las construcciones. De esta manera, Lazares instó a la población a tener una buena base de construcción y a utilizar piezas de calidad, asesorándose de expertos, por lo que sugirió a que no compren ladrillos pandereta, ya que no soportan grandes cargas y no es segura. “Nació mal y esa mala construcción se refleja cuando hay sismo. Lo ideal es llamar a un ingeniero para que proponga un reforzamiento mínimo de la edificación”, sostuvo.