En la actualidad, resulta preocupante que algunas personas combinen medicamentos sin supervisión médica, ya que esto puede representar un riesgo para la salud al generar interacciones adversas que reduzcan la efectividad de los tratamientos o provoquen efectos secundarios severos. De hecho, existe la posibilidad de sufrir reacciones inesperadas, intoxicaciones e incluso daños en órganos como el hígado y los riñones. Por ello, los especialistas recomiendan consultar siempre con un profesional antes de mezclar fármacos. En ese contexto, el Ministerio de Salud (Minsa) fue enfático respecto a esta problemática, especialmente en pacientes con hipertensión arterial, ya que podría ocasionar complicaciones graves e incluso la muerte si no se sigue un tratamiento adecuado. Frente a ello, las autoridades brindaron una serie de recomendaciones que ayudarán a salvar vidas. En el desarrollo de esta nota, te contamos mayores detalles al respecto.
A través de la plataforma oficial del Gobierno, el Ministerio de Salud, en coordinación con la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), informó a la población sobre los riesgos de combinar medicamentos sin una supervisión médica. Sin embargo, el Minsa precisó que los pacientes con hipertensión arterial, una enfermedad silenciosa, son los más afectados si no siguen al pie de la letra su tratamiento o combinan remedios, ya que esto puede derivar en infartos, derrames cerebrales, daño renal o incluso la muerte. Inclusive, alertó que no todos los fármacos son compatibles entre sí, debido a que algunos analgésicos y antiinflamatorios pueden disminuir la efectividad de los tratamientos para la presión arterial. Así, explicó también que los descongestionantes nasales podrían elevar la presión de manera peligrosa, mientras que ciertos tratamientos contra la gripe y los corticoides dificultan un adecuado control de esta condición.
Asimismo, la especialista Rosa López indicó que es habitual que no se cumpla adecuadamente con el tratamiento médico, por lo que remarcó la necesidad de tomar los medicamentos diariamente, en el mismo horario y siguiendo estrictamente la dosis prescrita por el médico. Además, advirtió que no se debe duplicar la dosis ante el olvido de una toma ni interrumpir el tratamiento sin consultar previamente con un profesional de la salud con el objetivo de evitar inconvenientes. Frente a esta compleja situación, la Digemid recomendó evitar la automedicación, comunicar al médico todos los medicamentos que se estén consumiendo y adoptar hábitos saludables, como disminuir el consumo de sal, realizar actividad física de manera regular y mantener un adecuado control del peso, conforme comparte Andina.
Según la Clínica Mayo, beber agua durante la noche puede contribuir a mantener una adecuada hidratación y favorecer procesos como la digestión. No obstante, es posible desarrollar nicturia, una condición caracterizada por la necesidad de despertarse para orinar durante la noche, lo que podría afectar el descanso. Por su parte, la National Sleep Foundation señala que ingerir más de 90 mililitros de líquidos justo antes de descansar incrementa la probabilidad de despertarse a altas horas de la madrugada, por lo que recomiendan reducir el consumo general de líquidos entre dos y cuatro horas antes del descanso.
Asimismo, entre los beneficios de ingerir agua que destaca la revista médica The Lancet se encuentran el mantenimiento de una adecuada hidratación, una buena función renal, la regulación de los ciclos de sueño, el favorecimiento de la digestión y la posible reducción del hambre en la noche, lo que evita la ingesta de alimentos antes de acostarse. Por último, desde la Fundación Española del Corazón señalan que cerca del 78 % de las personas no alcanza la ingesta adecuada de agua en el día, lo que puede derivar en problemas digestivos, como el estreñimiento, y afectar la calidad del descanso nocturno, conforme comparte El Universal y El País.