Kurt Cobain, durante los últimos años de su vida, luchó con depresión y adicción a la heroína. También tenía dificultad para sobrellevar su fama e imagen pública (Foto: Getty images)
Kurt Cobain, durante los últimos años de su vida, luchó con depresión y adicción a la heroína. También tenía dificultad para sobrellevar su fama e imagen pública (Foto: Getty images)
Por Oscar García

El 5 de abril de 1994, Kurt Cobain, la estrella de rock más famosa de su tiempo, se pegó un tiro en la boca con una escopeta de marca Remington. La autopsia estimó que eran las 11:30 de la mañana al momento del hecho. No había mal clima. Con ese gesto, Cobain dejó huérfana a un niña de dos años y viuda a una mujer, Courtney Love, también músico como él. Entre sus deudos habría que sumar a los millones de fans de Nirvana, su grupo, que de inmediato lo convirtieron en un santón y lo incorporaron al sagrado panteón de los fiambres rockeros, ese al que la cultura del rock es tan devota.