
Aquí Mario Moreno no parece Cantinflas. El traje elegante, el reloj de oro, la pose de modelo, las gafas de sol, el pañuelo en la solapa y el peinado con fijador lo alejan no mucho, sino muchísimo del protagonista modesto y balbuceante de largometrajes tan inolvidables como El Padrecito, El Analfabeto, A volar joven, o Si yo fuera diputado. Apenas si se le nota el bigotito hirsuto tan característico de sus personajes.
Seguir temas
Contenido sugerido
Contenido GEC


Los expertos en psicología coinciden: si eres una persona que rechaza cualquier tipo de ayuda, escondes un miedo a ser juzgada por los demás

“Black Clover” y otros animes que tendrán estrenos anticipados en septiembre de 2026

Mujer de California pierde sus ahorros de toda la vida tras sofisticada estafa telefónica: “fue fue devastador para mí”

Un exagente del Servicio Secreto revela el sencillo truco para influir en otras personas: “el mayor error es hablar mucho”







