El 24 de marzo de 1882, el Dr. Robert Koch encontró e identificó la bacteria que causa la tuberculosis, lo que estableció el primer paso hacia su diagnóstico y cura. Por ello, el 24 de marzo fue declarado como el Día Mundial de Lucha contra la Tuberculosis, una fecha para generar mayor conciencia respecto a esta enfermedad y los esfuerzos que se realizan para erradicarla.
El 24 de marzo de 1882, el Dr. Robert Koch encontró e identificó la bacteria que causa la tuberculosis, lo que estableció el primer paso hacia su diagnóstico y cura. Por ello, el 24 de marzo fue declarado como el Día Mundial de Lucha contra la Tuberculosis, una fecha para generar mayor conciencia respecto a esta enfermedad y los esfuerzos que se realizan para erradicarla.
La tuberculosis (TBC) es una infección producida por la bacteria ‘mycobacterium tuberculosis’, la cual se vive en las personas. Para conocer un poco más sobre esta enfermedad, en Bienestar de El Comercio, conversamos con el Dr. Enrique Valdivia, Neumólogo de SANNA Clínica El Golf, quien nos compartió información valiosa para reconocer un caso de TBC.
“Las posibilidades de contagio pueden ser muy altas si uno se encuentra en un ambiente cerrado. Por ejemplo, un bus interprovincial en invierno, donde todos tienen gripe y cierran las ventanas, es un caldo de cultivo para que las personas se contagien”, enfatizó el Dr. Valdivia.
Síntomas
Tos intensa durante 3 semanas o más
Dolor en el pecho
Tos con sangre
Falta de apetito
Fatiga
Pérdida de peso
Fiebre
Escalofríos
El experto también hizo mención de la vacuna contra la tuberculosis o BCG, la cual se le coloca al 95% de peruanos al nacer. “Esta vacuna protege a los niños de desarrollar las formas de TBC durante los primeros años de vida, cuando se está fortaleciendo su inmunidad”, resaltó.
¿Cómo diferenciar la tuberculosis de una gripe?
La tuberculosis ingresa por vía respiratoria y va directamente a los pulmones. Como el 90% de las formas de TBC son pulmonares, los síntomas más evidentes son la tos con flema (al inicio puede ser seca), la pérdida notoria de peso y la sensación de sudor frío por la noche. “En una gripe normal, la tos puede durar aproximadamente una semana. Después de este periodo, la flema se seca y la situación empieza a mejorar. Sin embargo, en el caso de la tuberculosis, los efectos serán más prolongados”, indicó el neumólogo.
En palabras del doctor, un paciente de esta enfermedad contará con tos por un período largo, al menos hasta que se reciba un tratamiento. “Cuando los síntomas se aseveran, se puede llegar a romper un pequeño vaso a nivel pulmonar, lo cual generará que la flema bote sangre. Cuando el paciente ve ese efecto, lo más común es que recién se asuste y busque atención”, agregó.
Para identificar la tuberculosis, es fundamental analizar la duración de los síntomas
¿La tuberculosis se puede curar?
Existen muchos mitos sobre esta enfermedad infecciosa. Por ese motivo, el especialista hizo hincapié en que sí se puede curar. “El cuadro de una tuberculosis es lento. Es una infección que demora en multiplicarse, los síntomas toman tiempo para volverse fuertes y la bacteria no se replica rápido. Estos factores la hacen distinta a otras enfermedades, como la neumonía”, aclaró.
Es importante mencionar que el tratamiento para combatir esta bacteria es bastante largo. “El procedimiento puede ser muy prolongado, pero es efectivo. Normalmente dura, mínimo, 6 meses. Por ello, los pacientes tienden a dejarlo de lado después de un par de semanas. Sin embargo, es de suma importancia realizarlo y seguir todos los pasos que sean indicados por su médico”, añadió el doctor a partir de su experiencia.
¿Quiénes son propensos a contraer tuberculosis?
Se debe recordar que la inmunidad del ser humano está en su mejor momento durante los primeros años de vida. Luego, durante la adultez, se encuentra a un nivel estable. No obstante, a partir de los 60 o 65 años, se reduce la capacidad de las defensas en los adultos mayores. Por ende, los adultos mayores pueden desarrollar tuberculosis con mayor facilidad y necesitar un tratamiento más exhaustivo.